Historia antigua

El surgimiento de la dinastía Tudor tras la Guerra de las Rosas

Declive de la Casa de York

Tras la Guerra de los Cien Años, la rivalidad entre la Casa de Lancaster y la Casa de York culminó en la Guerra de las Rosas (1455‑1485). El rey Eduardo IV consolidó su poder, pero murió joven en 1483. Su hermano menor, Ricardo III, tomó el trono, encarceló al joven Eduardo V y a sus hermanos en la Torre de Londres y se proclamó rey.

La usurpación de Ricardo III fue rechazada por la nobleza, que apoyaba a la familia Woodville, madre de Eduardo V y esposa de Eduardo IV.

Henry VII y su madre Margarita

El último heredero vivo de Lancaster era Enrique Tudor, hijo de Enrique VI y de Margarita Plantagenet. Tras la derrota de los Lancaster en 1471, Enrique y su tío Jasper se exiliaron en Bretaña.

En 1483, Margarita, madre de Enrique, conspiró con nobles y buscó el apoyo de Bretaña y de Francia para devolver a su hijo al trono. El intento de desembarco en Inglaterra fracasó por una tormenta y el duque de Buckingham, principal conspirador, fue ejecutado.

En respuesta, Ricardo III persiguió a Enrique, quien huyó a Francia. Margarita fue capturada y ejecutada por los York, mientras la hija de Eduardo IV, Isabel de York, quedó como pieza clave para una posible alianza.

El matrimonio propuesto entre Enrique Tudor e Isabel de York unía a las dos casas rivales y reforzaba la pretensión de Enrique al trono.

Batalla de Bosworth (1485)

Con el apoyo de Francia, Bretaña y Escocia, Enrique Tudor desembarcó en Gales en 1485 y reunió un ejército de leales y de desertores yorkistas. El 22 de agosto, sus fuerzas se enfrentaron a las de Ricardo III en la batalla de Bosworth Field.

Ricardo III murió en combate, poniendo fin a la Guerra de las Rosas. Enrique Tudor se proclamó rey bajo el nombre de Enrique VII, inaugurando la dinastía Tudor.

Reinado de Enrique VII

Enrique VII centró su gobierno en restablecer la autoridad real y sanar el país agotado por décadas de guerra.

Política interna:

  • Consolidó la dinastía mediante su matrimonio con Isabel de York, fusionando Lancaster y York.
  • Fortaleció la administración fiscal y redujo el poder de la nobleza.

Política exterior:

  • Firmó tratados de paz con Francia y fortaleció la relación con España mediante el compromiso del príncipe Arturo con la princesa católica.
  • Promovió el comercio con los Países Bajos y mantuvo buenas relaciones con Venecia y la Liga Hanseática.
  • Impulsó la construcción del primer dique seco del mundo, modernizando la marina inglesa.

Estas medidas sentaron las bases para el reinado de su hijo, Enrique VIII, y marcaron el inicio de una época de relativa paz y prosperidad.