El Imperio aqueménida surgió cuando el reino persa, que había sido vasallo de los medos, se rebeló y los conquistó, fundando una de las mayores potencias del mundo antiguo.
¿Dónde está Persia?
En la actualidad, el territorio del antiguo imperio corresponde al Irán moderno. El nombre «Persia» proviene originalmente de la región de Fars, en el suroeste del país, y con el tiempo pasó a designar a toda la nación.
Los orígenes de la dinastía aqueménida
El término «aqueménida» proviene de un supuesto ancestro legendario de la familia real; su existencia real es incierta, por lo que nos centraremos en los hechos históricos.
En el siglo VI a.C., Ciro II, príncipe de Persia, se proclamó rey en 559 a.C. Tras derrotar a los medos, unificó la meseta iraní y expandió su dominio a Lidia (549 a.C.) y al Imperio neobabilónico (539 a.C.). Liberó a los judíos cautivos en Babilonia, marcando uno de sus primeros actos de tolerancia.
Camisas II y la unificación del Oriente
Camisas II, hijo de Ciro, continuó la expansión conquistando Egipto en 525 a.C. Sin embargo, su reinado estuvo plagado de conflictos internos, incluida la famosa usurpación de Gaumata, quien se hizo pasar por su hermano menor Smerdis. Tras varios reveses, Camisas II se suicidó en 522 a.C.
¿Fue real el usurpador Gaumata?
Según las crónicas posteriores, Gaumata fue un sacerdote mago que se proclamó rey. La versión oficial, impulsada por Dario I, sostiene que Dario lo derrotó y recuperó el trono, aunque algunos historiadores consideran que la historia pudo haber sido propaganda.
Dario I y la consolidación del imperio
Dario I, conocido como Dario el Grande, sofocó la rebelión y reorganizó el estado. Sus principales logros fueron:
Construcción de un sistema administrativo centralizado
Dividió el territorio en entre 20 y 29 provincias (satrapías), cada una gobernada por un sátrapa supervisado por los "ojos del rey" (inspectores reales). Unificó unidades de medida y creó una moneda estándar de oro y plata, facilitando la recaudación de impuestos y el comercio.
Mejora de la red de comunicaciones
Se construyó la famosa Vía Real, una carretera que conectaba Susa con Sardes y Pasargada, y se estableció un sistema de correos a caballo que permitía la transmisión rápida de mensajes a lo largo del imperio.
Política religiosa
Los persas respetaban las religiones de los pueblos conquistados, aunque la familia real practicaba el zoroastrismo, una fe centrada en el culto al fuego. Este respeto contribuyó a la estabilidad del imperio y a la influencia del zoroastrismo en el judaísmo y el cristianismo.
Las Guerras Persas
En el siglo V a.C., la revuelta jónica (c. 499‑493 a.C.) contra el dominio persa desencadenó las Guerras Persas. Atenas y otras ciudades-estado griegas, organizadas en la Liga de Delos, se enfrentaron a las fuerzas de Darío I y, luego, de su hijo Jerjes I.
Las batallas más emblemáticas fueron Maratón (490 a.C.), las Termópilas y Salamina (480 a.C.) y Platea (479 a.C.). Aunque los persas perdieron la mayor parte de sus territorios en Grecia, mantuvieron un vasto dominio en Asia.
El fin del imperio: Alejandro Magno
Tras la derrota en Grecia, el Imperio aqueménida siguió siendo una potencia dominante en el Oriente. Sin embargo, la expansión del Reino de Macedonia bajo Alejandro Magno cambió el panorama. En 334 a.C., Alejandro inició su campaña contra Persia y, tras victorias decisivas en Issos (333 a.C.) y Gaugamela (331 a.C.), el imperio cayó definitivamente.