Fundación y composición
El Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos se constituyó el 1 de diciembre de 1918 bajo la dinastía Karađorđević. Integró los antiguos reinos independientes de Serbia y Montenegro y los territorios eslavos del sur que habían pertenecido al Imperio Austrohúngaro: Dalmacia, Croacia‑Eslavonia, Eslovenia, Bosnia y Herzegovina y Vojvodina.
Expansión territorial
En 1919 se incorporaron al reino cuatro pequeñas áreas búlgaras del sureste, entre ellas Strumica. En 1925 el monasterio de San Naum fue trasladado desde Albania a Serbia.
Transformación en Yugoslavia
Ante el creciente nacionalismo local, el rey Alejandro I instauró una dictadura real y, en 1929, rebautizó al país como Yugoslavia, con el objetivo de reemplazar los nacionalismos serbio, croata y esloveno por un sentimiento patrio yugoslavo, es decir, sudeslavo.