Introducción
Los drakkars fueron las embarcaciones típicas de los vikingos, usadas tanto para la guerra como para las expediciones hacia Islandia y Groenlandia. Tres de ellos se conservan en buen estado en Noruega: los barcos Oseberg, Gokstad y Tune. Su excelente conservación se debe a que fueron enterrados como tumbas, junto a joyas, objetos de oro y numerosos utensilios que hoy revelan la riqueza y el saber náutico de la época.
Descubrimiento y extracción
Los tres drakkars fueron hallados en túmulos de arcilla azul y piedra, enterrados a unos seis metros de profundidad y sellados herméticamente. A lo largo de los siglos, algunos saqueadores profanaron los sepulcros, pero gran parte del contenido sobrevivió.
Barco Tune
Descubierto en 1867, fue el primero en ser extraído. Su esqueleto reconstruido mide unos 22 m de largo, aunque es el menos conservado de los tres, pues le falta uno de sus extremos.

Barco Gokstad
Hallado en 1880, pertenecía a la tumba de un hombre de unos 60 años. Junto al barco se encontraron tres pequeñas embarcaciones, un trineo, una pasarela y 64 escudos. Con 24 m de longitud y 16 filas de tablones a cada lado, es el mayor de los tres expuestos en el museo.

Barco Oseberg
El último en ser descubierto, en 1904, reveló los cuerpos de dos mujeres y una gran cantidad de artefactos. El barco, reconstruido con casi el 90 % de su madera original, está ricamente decorado con motivos zoomorfos tallados en proa y popa, diseñados para asustar a los enemigos y proteger contra criaturas míticas.

Características técnicas
Construido en roble, el Oseberg mide 21 m de largo por 5 m de ancho y probablemente llevaba un mástil de 9‑10 m con una gran vela cuadrada. Además del viento, contaba con dos filas de 15 remos para la propulsión.
Hipótesis sobre las ocupantes
Se ha sugerido que las dos mujeres podrían ser la reina Åsa de la dinastía Yngling (esposa de Gudrød el Cazador, madre de Halfdan el Negro y abuela de Harald I, primer rey de Noruega) o bien sacerdotisas vikingas.
Hallazgos sorprendentes
Junto al barco se hallaron los restos de 14 caballos, un buey, tres perros, cuatro trineos y la única carreta vikinga con cuatro ruedas finamente incrustadas, un tesoro que ilustra la complejidad de la vida nórdica.


