Historia antigua

Mercurio detectado en los reservorios de Tikal: la contaminación del agua como causa del colapso maya

Civilización maya (siglos II‑IX d.C.). Los estados‑ciudad como Tikal, Karakorum, Uxmal, Palenque, Yaxchilán, Calakmul, Copán, entre otros, se expandieron por las tierras bajas del norte y sur, cada uno con su propio gobernante y luchas por la hegemonía.

En este artículo explicaremos por qué Tikal, una de las ciudades más prósperas durante más de 700 años, desapareció.

El estado‑ciudad de Tikal en la civilización maya

Tikal fue el mayor centro urbano de la selva maya, con una población estimada entre 60 000 y 100 000 habitantes en su apogeo. Comerció jade, plumas de quetzal, obsidiana y otros bienes con la cuenca del río Usumacinta y el Caribe.

Los primeros asentamientos datan de 800 a.C.; para el siglo I d.C. ya existía la trama urbana y sus primeras pirámides. En el siglo IX la región central maya entró en crisis y Tikal también declinó. El último monumento con fecha conocida es el 869 d.C., y los arqueólogos estiman que la ciudad se desvaneció gradualmente en 50‑100 años.

Las causas tradicionales incluyen agotamiento del suelo, cambios climáticos y epidemias, pero investigaciones recientes apuntan a la contaminación de sus fuentes de agua.

Mecanismo de almacenamiento de agua de Tikal

Aunque albergaba a decenas de miles de personas, Tikal carecía de ríos o lagos cercanos. La estación seca era prolongada y el suelo volcánico drenaba rápidamente, dificultando la obtención de agua potable y para la agricultura.

Para paliar la escasez, los mayas recubrieron el suelo de la ciudad con una capa impermeable y diseñaron una red de reservorios con pendiente calculada que dirigía el agua de lluvia a diferentes tanques, convirtiendo a toda la urbe en una gigantesca cisterna.

Los reservorios estaban estratificados: el nivel superior contenía agua limpia, mientras que los niveles inferiores almacenaban aguas cada vez más residuales, permitiendo una reutilización eficiente.

Investigación de los reservorios de Tikal

Un estudio reciente analizó varios reservorios y descubrió que el agua estaba contaminada con sustancias tóxicas, inadecuada para el consumo humano.

Al no disponer de fuentes externas, los habitantes dependían de la lluvia almacenada en estos tanques. Los investigadores examinaron la viabilidad del sistema y hallaron hallazgos inesperados.

Proliferación de cianobacterias

Se detectó ADN de cianobacterias en cuatro reservorios. Estas bacterias provocan la conocida “floración algal azul‑verde”, que cubre la superficie del agua como un polvo azul y es un claro indicio de contaminación.

Las cianobacterias generan compuestos tóxicos, como microcistina y anatoxinas, que permanecen activos incluso después de hervir el agua, provocando enfermedades graves en quienes la consumen.

Alto contenido de mercurio

Dos reservorios situados cerca de palacios y templos presentaron niveles elevados de mercurio. La hipótesis más plausible es que el mercurio provino de la actividad humana.

Los mayas utilizaban pigmentos rojos a base de sulfuro de mercurio (cinnabar) en murales, cerámica y ornamentación arquitectónica. Con el tiempo, el deterioro de estas pinturas pudo haber contaminado los reservorios adyacentes, especialmente los que servían a la élite gobernante.

El consumo de agua contaminada con mercurio habría afectado la salud de los dirigentes y, por extensión, la estabilidad política de la ciudad.

Sequía generalizada y contaminación en el siglo IX

En la segunda mitad del siglo IX, una sequía prolongada se combinó con la creciente contaminación de los reservorios, dificultando la obtención de agua potable. Los mayas, al interpretar estos fenómenos como la ira de sus dioses, pudieron haber abandonado la ciudad.

Sin agua, la vida urbana se vuelve insostenible; por ello, se cree que Tikal fue deshabitada progresivamente durante medio siglo a un siglo.