La situación geopolítica en Oriente Medio se radicalizó a lo largo del siglo XX, en gran parte por la intervención occidental. Desde el conflicto israelo‑palestino hasta la Guerra del Golfo, el clima de tensión extrema favoreció el surgimiento de un islamismo radical que percibía a Estados Unidos, participante en todos esos conflictos, como su principal enemigo.
El 11 de septiembre de 2001, 19 terroristas pertenecientes a Al‑Qaeda secuestraron cuatro aviones comerciales en EE. UU. y provocaron más de 3 000 muertes. Dos de ellos se estrellaron contra las torres gemelas del World Trade Center, sede de la Bolsa de Nueva York; otro alcanzó el Pentágono, cuartel general del Departamento de Defensa; y el cuarto, tras la intervención de los pasajeros, se estrelló en un campo de Pensilvania, sin lograr su objetivo en Washington D.C.
Las cadenas televisivas de todo el mundo interrumpieron sus emisiones para mostrar en directo las imágenes de los atentados. Los objetivos fueron elegidos por su valor simbólico, representando aquello que el islamismo radical culpa al Occidente. Fue la segunda vez que el territorio estadounidense era atacado y la magnitud del desastre conmocionó a la opinión mundial; sin embargo, las consecuencias serían las que marcarían el rumbo del siglo XXI.
Desarrollo de los ataques
08:46 h (hora EE. UU.) – El primer avión impacta la Torre Norte del World Trade Center, con más de 1 700 personas dentro.
09:03 h – Un segundo avión golpea la Torre Sur.
09:37 h – Un tercer avión se estrella contra una de las alas del Pentágono.
09:59 h – La Torre Sur colapsa, provocando la destrucción de varios edificios circundantes. La Torre Norte se derrumba treinta minutos después.
10:03 h – Los pasajeros del cuarto avión, al rebelarse contra los secuestradores, hacen que el avión se estrelle en un campo de Pensilvania, sin alcanzar Washington D.C.
Al concluir la jornada, el presidente George W. Bush pronuncia un emotivo discurso dirigido a la nación y al resto del mundo, anunciando por primera vez la “guerra contra el terrorismo”.
Consecuencias
- Los atentados reforzaron la visión maniquea de los neoconservadores, que se autodenominaron “guerreros del bien” y buscaron imponer su modelo de democracia sobre lo que llamaron el “eje del mal”, alimentando la teoría del “Choque de civilizaciones” de Huntington.
- Con el pretexto de fortalecer la seguridad pública, el Congreso aprobó leyes que limitaron libertades civiles y ampliaron las medidas de vigilancia y control.
- Se lanzó oficialmente la “Guerra contra el Terror”. Osama Bin Laden pasó a ser el enemigo público número uno. Bajo diversos pretextos, EE. UU. iniciaron conflictos en Afganistán y, posteriormente, en Irak, quedando cada vez más aislados internacionalmente.
- El 11 de septiembre de 2001 marcó un punto de inflexión profundo en la conciencia colectiva de estadounidenses y de la comunidad global, redefiniendo la política exterior y la percepción de la seguridad.