Tras el golpe de Estado del 2 de diciembre de 1851, Napoleón III se proclamó emperador y fundó el Segundo Imperio. Aunque sus primeros años fueron autoritarios, con el tiempo impulsó reformas sociales, económicas y políticas. Desde la década de 1860 promovió libertades individuales como el derecho de huelga (1864) y la libertad de reunión (1868). Los diputados pudieron criticar al gobierno, se autorizó la creación de sociedades anónimas sin previa notificación administrativa y desapareció el arresto arbitrario del Estado, lo que marcó una liberalización progresiva del régimen.
8 de mayo de 1870

Personajes
- Adolphe Thiers
- Émile Ollivier
- Guillermo II
- Napoleón III
- Otto von Bismarck
Procedimiento
A pesar de los avances, la oposición –conocida como el Tercer Partido– exigía mayores libertades. En 1869, Napoleón III, que concentraba el poder legislativo y ejecutivo, cedió la iniciativa al Parlamento para mantenerse en el trono. Convocó un plebiscito nacional el 8 de mayo de 1870, preguntando a la población si aprobaba las reformas liberales y la nueva Constitución del Imperio. El "sí" se impuso con una amplia mayoría, reforzando la autoridad del emperador.
Al otro lado del Rin, bajo el mando del emperador alemán y rey de Prusia Guillermo II, el canciller Otto von Bismarck buscaba la reunificación de los estados alemanes, a los que Francia se oponía. Bismarck provocó al emperador francés, y Napoleón III cayó en la trampa, declarando la guerra el 19 de julio de 1870. La campaña, mal preparada y mal dirigida, culminó en la humillante derrota de Sedan el 2 de septiembre de 1870, donde el emperador capituló y se vio obligado a abdicar.
Dos días después, el 4 de septiembre, se proclamó la República. Sin embargo, Francia se sumió en el caos; el sitio prusiano de París desencadenó la insurrección conocida como la Comuna. Los ministros trasladaron la sede de la República a Burdeos y eligieron a Adolphe Thiers, entonces diputado, como jefe del poder ejecutivo en febrero de 1871. Thiers firmó la paz con Prusia, cediendo Alsacia‑Lorena, y reprimió la Comuna durante la "Semana Sangrienta" de mayo de 1871. El 31 de agosto de 1871 fue elegido presidente de la República.
Consecuencias
El plebiscito confirmó a Napoleón III como jefe de Estado, pero su decisión de iniciar una guerra sin la debida preparación provocó la caída del Imperio. Su abdicación el 2 de septiembre de 1870 marcó el fin del Segundo Imperio y sumió al país en una profunda crisis. La Comuna intentó derrocar al poder ejecutivo, pero fue sofocada. Adolphe Thiers, tras estabilizar la situación, se convirtió en presidente y sentó las bases de la Tercera República, que perduraría setenta años.