
Los venecianos enfrentaron el gran reto de erigir una urbe sobre un mosaico de islas y islotes, a menudo pantanosos. Para lograrlo desarrollaron una técnica que consistía en hincar pilotes de madera, colocar una capa de piedra impermeable y construir plataformas de alerce. La durabilidad de numerosos edificios demuestra que, siglos después, este método sigue siendo eficaz.
La estructura urbana de Venecia se organizó alrededor de plazas, los campi o campielli, nombres heredados de su origen como pastos o huertos. Con el tiempo, esas plazas se pavimentaron y rodearon de tiendas y almacenes. En cada campo se erigía una iglesia cuya fachada miraba al canal. En el centro de la plaza se cavaba un pozo cuyo alfeizar, a menudo decorado, subrayaba la importancia del agua potable para la supervivencia de la población. Las leyes protegían la pureza del agua y prohibían la presencia de “animales, manos sucias o recipientes” cerca del pozo.
Los cimientos
El subsuelo de la laguna está formado por caranto, una sucesión de capas de arena y arcilla compactada. Los constructores hincaban en él pilotes de madera, firmemente atados, de hasta 7,5 m de longitud. El bajo contenido de oxígeno del caranto impedía que los pilotes se pudrieran. Sobre esa base sólida se colocaba una capa de piedra ístria, utilizada como barrera impermeable.
Los pozos
Solo a finales del siglo XIX se construyó un acueducto que conectó la “tierra firme” con Venecia. Hasta entonces, la ciudad se abastecía de agua de lluvia recogida en las plazas mediante canaletas. Esa agua pasaba por una serie de filtros para purificarla antes de llegar a una cisterna situada en el centro de la plaza. El pozo central, de varios metros de profundidad, tenía paredes de arcilla impermeable.
Puentes y canales
Las autoridades dragaban regularmente el fondo de los canales para evitar que los sedimentos los obstruyeran. Para cruzar los canales, los usuarios debían pasar por puentes de propiedad privada y pagar un peaje. La construcción de los puentes de piedra requería vaciar primero el canal, consolidar sus márgenes con pilotes y, finalmente, revestir el lecho con piedras.