Construcción y papel en Lepanto
En la década de 1560, Felipe II ordenó la construcción de 50 nuevas galeras para operar en el Mediterráneo. La más grande, Real, se construyó en los astilleros de Barcelona en 1568. La galera resultó gravemente dañada durante la Batalla de Lepanto y se hundió en su regreso a Messina.
Tripulación y capacidad de combate
Una galera de guerra estándar llevaba entre 20 y 30 tripulantes (marineros, carpinteros y, a veces, médicos) y una fuerza de combate de unos cien soldados. Se cree que la galera real de Don Juan de Austria transportaba 300 soldados y un centenar de caballeros voluntarios.
Características técnicas
A diferencia de las galeras comunes, que contaban con dos filas de 24 remos, la Real disponía de 59 remos, cada uno manejado por cuatro remeros, sumando 236 remeros que formaban la llamada “vaca”. Los esclavos de galera, encadenados a los bancos, vivían en condiciones infernales y estaban totalmente expuestos al fuego enemigo durante el combate. En la proa se colocaba la artillería pesada, que no podía girar; la dirección del cañón dependía de la maniobra de la propia embarcación. En el resto de la galera se instalaban piezas de artillería móvil, como los “halcones”, que disparaban proyectiles de calibre medio.
Reproducción moderna
Para conmemorar los 400 años de Lepanto, el Museo Marítimo de Barcelona construyó una réplica de la Real. Basada en un estudio minucioso de documentos históricos, la obra duró seis años y requirió la participación de 17 carpinteros navales. La decoración original, especialmente la del cubiérn de proa, fue reproducida con gran lujo.