El último zar de Rusia
Nicolás II, último zar de todas las Rusias, se proclamó emperador y autócrata por derecho divino. En 1894 contrajo matrimonio con su prima, la princesa Alix de Hesse‑Darmstadt, quien se convirtió al cristianismo ortodoxo bajo el nombre de Alexandra Fiodorovna.
Rumores y escándalos
Durante la Primera Guerra Mundial surgieron rumores de que la Emperatriz ejercía el poder en la sombra y conspiraba a favor de Alemania, su país natal. Además, la figura del místico Grigori Rasputín, quien afirmaba curar la hemofilia del heredero Alexei, alimentó escándalos y manchó la reputación de la familia Romanov.
La caída
En marzo de 1917, la Revolución de Febrero obligó a Nicolás II a abdicar. Fue puesto bajo arresto domiciliario en el palacio de Tsarskoye Selo y, posteriormente, trasladado a Tobolsk, en Siberia, junto a su esposa, sus cuatro hijas y el zarévich Alexei.
En la primavera de 1918 la familia fue trasladada a los Urales, a la ciudad de Yekaterimburgo. La noche del 16 al 17 de julio de 1918, con la llegada de los ejércitos blancos, los bolcheviques ejecutaron a Nicolás II, a su esposa, a sus hijos y a sus sirvientes.
Tras la masacre surgieron innumerables leyendas sobre la posible supervivencia de algunos miembros, como la princesa Anastasia.