Introducción
Brandeburgo fue originalmente una marca (Margraviato) del Sacro Imperio Romano Germánico situada en las tierras bajas del noreste de Alemania. Fue el núcleo del poder dinástico que dio origen al Reino de Prusia.
Orígenes y conquista germánica
En la antigüedad la zona estaba habitada por los semnones, un pueblo germánico que fue reemplazado posteriormente por eslavos. La conquista germánica comenzó bajo el rey Enrique I el Ladrón (r. 919‑936), quien tomó la fortaleza de Branibor (Brennabor) y la capital eslava de Havell. Tras una breve reconquista eslava, a partir de 1106 el duque de Sajonia Lothar y el conde Alberto I impulsaron la colonización y cristianización del territorio.
Formación de la Marca del Norte
En 1134 Alberto I recibió el título de Margrave de la Marca del Norte (Nordmark) y, con la dinastía ascana, consolidó la presencia germana. Durante el siglo XIII la región prosperó; ciudades como Berlín fueron fundadas y Brandeburgo se dividió en tres marchas: Altmark (al oeste del Elba), Mittelmark (entre el Elba y el Oder) y Neumark (al este del Oder).
De electorado a potencia prusiana
En el siglo XIV el gobernante de Brandeburgo fue reconocido como elector del Sacro Imperio (derecho confirmado por la Bulla de Oro de Carlos IV en 1356). Tras la extinción de la rama ascana en 1320, la región sufrió periodos de desunión hasta que el emperador Sigismundo nombró a Federico de Hohenzollern como elector en 1415.
Los grandes electores
Federico II de Hohenzollern (r. 1440‑1470) reprimió a la nobleza rebelde; su hijo Alberto III (r. 1470‑1486) consolidó la supremacía. Joaquín I (r. 1499‑1535) introdujo el derecho romano, y sus sucesores, Joaquín II y Juan, adoptaron el luteranismo y secularizaron los obispados.
El Gran Elector
Friedrich Wilhelm, el Gran Elector (r. 1640‑1688), liberó a Brandeburgo de la ocupación sueca durante la Guerra de los Treinta Años y expandió su territorio al adquirir partes de Pomerania, Halberstadt, Minden, Cammin y Magdeburgo. Su reforma administrativa y militar convirtió a Brandeburgo‑Prusia en una potencia protestante con una economía sólida y una burocracia eficaz.
Frederick III y el título de rey
Frederick III (Frederico I de Prusia) aprovechó el legado de su padre y, tras negociaciones con el emperador Leopoldo I, se proclamó "Rey en Prusia" el 18 de enero de 1701 en Königsberg. El título se eligió porque Prusia estaba fuera del Sacro Imperio, a cambio de ofrecer 8 000 soldados al emperador.
Durante su reinado se fundó la Universidad de Halle (1694), se crearon academias de arte y ciencia y Berlín experimentó una importante mejora urbana.
Fin de la era independiente de Brandeburgo
Frederico murió el 25 de febrero de 1713 y, a partir de entonces, la historia de Brandeburgo se entrelaza con la de Prusia, que continuaría su expansión hasta convertirse en un reino dominante en Europa.