Conde Vlad III, el Empalador
El 26 de noviembre de 1476, Vlad III, conocido como Vlad el Empalador, accedió al trono de Valaquia por tercera vez. Fue el príncipe del siglo XV que inspiró a Bram Stoker para crear su novela gótica de 1897, Drácula.
Vlad nació entre 1428 y 1431, probablemente en Sighișoara, Transilvania. Su patronímico “Drácula” significa “dragón” y proviene de la pertenencia de su padre a la Orden del Dragón.
Primeros reinados
En 1448 ascendió al trono valaco por primera vez, pero abdicó en otoño del mismo año. Recuperó el poder en 1456 y gobernó hasta 1462.
Enfrentamiento con el Imperio Otomano
En 1462, el sultán Mehmed II, conquistador de Constantinopla, invadió Valaquia. Vlad respondió con una táctica de terror: ordenó empalar a unas 20 000 personas y exhibir sus cuerpos fuera de Târgoviște para amedrentar al ejército otomano.
Aunque logró algunas victorias posteriores, la escasez de recursos lo obligó a buscar ayuda en Hungría. Fue traicionado, capturado y pasó 12 años en prisión antes de ser liberado.
Último intento de reinar
La muerte repentina de su hermano Radu en 1475 le dio a Vlad la oportunidad de recuperar el trono en 1476, pero murió ese mismo año en una batalla contra los otomanos.
Legado
En la Europa occidental se le recuerda como un tirano sádico que disfrutaba torturando y matando a sus enemigos. En cambio, en Europa del Este, y sobre todo en Rumanía, es venerado como un héroe nacional que defendió su país de la invasión otomana.