Descubrimiento genético de los filisteos
Los filisteos, conocidos por su papel en la Biblia hebrea –por ejemplo, la historia de David y el gigante Goliat–, no eran originarios de la zona que hoy ocupa Israel.
Un origen europeo marítimo
Los análisis de ADN demuestran que los filisteos descendían de un grupo de europeos del mar. Un equipo internacional analizó el ADN de diez individuos enterrados en un yacimiento filisteo y encontró vínculos genéticos con poblaciones de Grecia, Cerdeña y la península ibérica (actual España y Portugal).
Una migración milenaria
Estos ancestros cruzaron el Mediterráneo durante la Edad del Bronce tardía o el inicios de la Edad del Hierro, hace aproximadamente 3 000 años.
Al llegar al sur del Levante, zona que abarca la costa del Mediterráneo oriental, los filisteos se mezclaron con la población local.
“En no más de dos siglos, esta huella genética introducida en el temprano período del Hierro desaparece”, afirma Choongwon Jeong, arqueólogo del Instituto Max Planck de Ciencia de la Historia Humana en Jena, Alemania.
Contexto histórico
Historiadores y arqueólogos han dedicado décadas a investigar el origen de los filisteos. Además de las menciones en la Biblia hebrea, aparecen también en textos del antiguo Egipto.
Gracias a la comparación de fuentes hebreas y egipcias, los investigadores han localizado a los filisteos en una región que incluye la ciudad portuaria de Ascalón, en la actual Israel.
Los resultados del estudio fueron publicados en línea en la revista Science Advances.