Un hallazgo inesperado en Londres
En las inmediaciones de un antiguo templo romano de la ciudad se encontró una lata de hojalata que contenía una sustancia de aproximadamente 2 000 años de antigüedad. Al principio, los investigadores pensaron que se trataba de una pomada medicinal o ritual.
Análisis químico y descubrimiento
Un estudio detallado reveló la composición exacta: grasa animal, almidón y estaño. Estos componentes demostraron que el contenido era, en realidad, una crema facial utilizada por mujeres romanas. La calidad de la crema es comparable a la de los cosméticos modernos.
Características sorprendentes
Al abrir el recipiente, los arqueólogos se vieron sobrecogidos por un olor tóxico, señal de los ingredientes originales. La crema muestra que la cultura romana prosperaba en Londres y que sus costumbres se integraban en la vida cotidiana local.
Adaptación de la receta romana
Tradicionalmente, las cremas faciales romanas se pigmentaban con plomo para obtener el tono deseado. Sin embargo, el plomo era escaso en las Islas Británicas, mientras que el estaño abundaba. El fabricante de esta crema sustituyó el plomo por esteño, recreando una fórmula similar con recursos locales.

La lata que contenía la crema original y la recreación producida por el equipo de Evershed.
Imagen: © Natura