Historia antigua

Un teléfono de 1.200 años: el sorprendente invento de la civilización Chimú

Un teléfono de 1.200 años: el sorprendente invento de la civilización Chimú

Descubrimiento en Chan Chan

En las ruinas de Chan Chan, la antigua capital del imperio Chimú en Perú, arqueólogos hallaron un sistema de comunicación datado entre 1.200 y 1.400 años. Este hallazgo se considera el primer ejemplo de tecnología telefónica en el hemisferio occidental.

Un teléfono de 1.200 años: el sorprendente invento de la civilización Chimú

Cómo funcionaba el dispositivo

El aparato está compuesto por dos calabazas (cada una de 8,9 cm de largo) recubiertas con resina, que actúan como transmisor y receptor de sonido. Cada base de calabaza está envuelta con una membrana de cuero. Los dos extremos están unidos por una cuerda de algodón de 22,8 metros de longitud.

Aunque los materiales son demasiado frágiles para probarlos directamente, los investigadores han recreado el principio de funcionamiento: la vibración del sonido en una calabaza se transmite a través de la cuerda tensa y se percibe en la otra.

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Contexto cultural

"Es un objeto único. No se ha encontrado nada similar. Proviene del genio de una sociedad indígena que carecía de escritura. Fue diseñado para un nivel particular de comunicación, quizá para dar órdenes a los cortesanos que estaban en los antecámaras del poder" – Ramiro Matos, arqueólogo y antropólogo, curador del NMAI (National Museum of American Indian).

Los Chimú eran una sociedad jerárquica, donde la élite gobernante, asociada al Sol, se distinguía por el uso de oro, plata y cobre según su rango. Un medio de comunicación a distancia permitía emitir órdenes sin necesidad de contacto cara a cara, protegiendo la seguridad de la clase dominante.

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Declive y legado

La prosperidad de Chan Chan llegó a su fin alrededor de 1470, cuando los incas conquistaron la ciudad. Cuando el conquistador español Francisco Pizarro llegó a la antigua capital Chimú en 1532, la encontró prácticamente deshabitada. Algunas crónicas de la expedición describen paredes y estructuras decoradas con metales preciosos, que fueron rápidamente saqueados por los españoles.