Los asirios fueron pueblos semíticos que habitaron el norte de Mesopotamia, en la zona de los ríos Tigris y Éufrates. El imperio asirio surgió tras la caída del imperio acadio y se destacó por su sociedad guerrera, conocida por su dureza y crueldad.
Su tecnología militar se basó en el uso de hierro, cobre y estaño para forjar armas. En el apogeo de su poder, controlaron Chipre, Egipto, gran parte de Mesopotamia y la zona que hoy ocupa el Estado de Israel.
Los hallazgos arqueológicos indican que los asirios emergieron a finales del tercer milenio a.C. Además de sus habilidades bélicas, sobresalieron en arquitectura, con imponentes construcciones en ciudades como Asur, Nínive y Nimrud.
Mantuvo relaciones comerciales con los hititas, ubicados en la actual Turquía, ya desde el siglo XIX a.C. El intercambio se intensificó entre los siglos XIX y XVIII a.C., adoptando el sistema babilónico para las transacciones y colaborando con los amorreos.
La conquista babilónica llegó en 729 a.C., bajo el reinado de Tiglat-Pileser III (también llamado Tiglath-pileser III), quien gobernó entre 746 y 727 a.C. Bajo su mando, los asirios avanzaron hacia el este, conquistando el reino de Urartu, en la región de Ararat.
Fue durante el reinado de Sargón II (721‑705 a.C.) que los asirios conquistaron Israel, deportando a 27 000 israelitas y realizando una invasión a Siria en 715 a.C.
Su sucesor, Senaquerib (705‑681 a.C.), trasladó la capital de Asur a Nínive. Intentó someter a Judá, pero el asedio fracasó; al regresar a Nínive, fue asesinado por dos de sus hijos.
Le sucedió su hijo Esarhaddón (681‑669 a.C.), quien expandió la influencia asiria hasta el Nilo y estableció dominio en Egipto. También reconstruyó Babilonia, que durante un tiempo sirvió como capital del imperio.
Religión
Los asirios, hablantes de una lengua semítica, practicaban el politeísmo y adoraban a dioses que representaban al Sol y a los planetas. Su fe los llevó a desarrollar conocimientos astronómicos; el dios Sol era representado como un soberano todopoderoso, mientras que sus servidores se mostraban como comerciantes.
Economía
La economía asiria se sustentaba principalmente en el botín y los tributos obtenidos en la guerra. Los pueblos conquistados eran tratados como siervos. Además, la agricultura y el comercio eran actividades rudimentarias pero esenciales.
Arte
El arte asirio se caracterizaba por su realismo, con relieves en bajorrelieve que mostraban escenas de guerra y caza. Estas representaciones aparecían en cerámica, tapices y joyería.
Utilizaban la escritura cuneiforme, grabada en tablillas de arcilla e incluso en murales.
Complementa tu investigación leyendo los siguientes artículos:
- Pueblos de Mesopotamia
- Civilización mesopotámica
- Arte mesopotámico
- Imperio babilónico
- Antigüedad