Historia antigua

Suníes y chiítas

Los suníes y los chiítas son las dos ramas principales del islam. Comparten los mismos principios religiosos, pero sus divergencias políticas los han puesto en conflicto durante siglos.

La mayoría de los suníes se concentran en Arabia Saudí, mientras que la mayor parte de los chiítas reside en Irán. También existen minorías de ambas confesiones en Afganistán, Irak, Bahréin, Azerbaiyán, Yemen, India, Kuwait, Líbano, Pakistán, Qatar, Siria, Turquía y los Emiratos Árabes Unidos.

Diferencias entre suníes y chiítas

Sucesión del liderazgo

Ambas corrientes aceptan los diez pilares del islam, pero discrepan sobre quién debía suceder al profeta Mahoma (570‑632). Los suníes, que representan alrededor del 90 % de los musulmanes, consideran que el califa debe ser elegido por la comunidad musulmana. Los chiítas, en cambio, creen que la sucesión legítima corresponde a Alí (601‑661), primo y yerno de Mahoma, y a sus descendientes.

Interpretación de la ley islámica

Los chiítas tienden a seguir de manera más conservadora las tradiciones del Corán y la Sharía, mientras que los suníes complementan esas fuentes con la Sunna, que recoge los dichos y actos del profeta.

Relación entre religión y Estado

Para los suníes, la unión entre la autoridad política y la religiosa es fundamental; consideran que el Estado debe basarse en la ley islámica. Los chiítas, aunque también valoran la ley religiosa, otorgan mayor peso a la autoridad espiritual de sus imanes.

Conflictos históricos y actuales

Las disputas entre ambas ramas se remontan al año 632, tras la muerte de Mahoma. La falta de acuerdo sobre la sucesión provocó la división del islam en dos grandes bloques y desencadenó una serie de guerras civiles, como la batalla de Siffin y la posterior muerte de los hijos de Alí, Hasan y Husayn.

Esta rivalidad ha influido en la política de numerosos países. En Líbano, Siria, Irak y Pakistán, la tensión entre suníes y chiítas se traduce en violencia sectaria y discriminación. Los chiítas, a menudo minoría, enfrentan marginación económica y social.

Ejemplos recientes incluyen la ejecución del clérigo chiíta iraní Nimr al‑Nimr en 2015, que agravó las relaciones entre Irán y Arabia Saudí. Aunque algunos grupos extremistas son suníes (Al‑Qaida, ISIS, Boko Haram), la mayoría de los suníes mantienen una posición más moderada.

Eventos como la Guerra Civil libanesa, la Revolución iraní de 1979, y los conflictos en Siria y Yemen demuestran que la rivalidad sigue vigente y lejos de resolverse.

Leer también :
  • Características de la cultura musulmana
  • Cultura árabe
  • Arabia Saudí
  • Oriente Medio
  • Guerra en Siria
  • Osama bin Laden

Publicación anterior
Publicación siguiente