Las cruzadas fueron expediciones de carácter religioso, económico y militar que se originaron en Europa entre los siglos XI y XIII, dirigidas contra herejes y musulmanes.
Aunque no fueron exclusivamente un movimiento religioso, el espíritu del cristianismo europeo fue un factor determinante en su surgimiento.
Esto se explica en una sociedad donde la fe superaba a la razón, la cultura estaba bajo el control de la Iglesia y la gente vivía atada a la idea del pecado y la condenación eterna; resultaba natural buscar la salvación del alma mediante actos de fe y penitencia.
Una de esas penitencias consistía en realizar al menos una peregrinación a Palestina, la Tierra Santa, donde Cristo nació, sufrió y fue sepultado.
Objetivos de las Cruzadas
- Libertar la Tierra Santa, entonces bajo dominio de los turcos selyúcidas, que habían prohibido la peregrinación al Santo Sepulcro de Jerusalén.
- Intentar la unión de la Iglesia Occidental con la Oriental, separadas desde el Cisma de 1054.
- Permitir a la nobleza europea apropiarse de tierras en Oriente.
- Facilitar a ciudades comerciales, sobre todo italianas, el acceso a productos orientales y abrir el Mediterráneo al comercio.
- Canalizar el crecimiento demográfico europeo, que generaba población marginal sin empleo ni tierra, combinando fervor religioso con la búsqueda de riqueza.
Principales Cruzadas
Desde finales del siglo XI hasta la segunda mitad del XIII se llevaron a cabo ocho cruzadas dirigidas contra los turcos en Oriente.
En 1095, el papa Urbano II pronunció un enérgico llamado en el Concilio de Clermont, invitando a los cristianos a emprender la expedición.
Primera Cruzada (1096‑1099)
Conocida como la Cruzada de los Nobles, logró la conquista de Jerusalén, donde se produjo una masacre de la población musulmana. Se establecieron varios reinos feudales en la región, que fueron recuperados por los turcos en el siglo XII.
Segunda Cruzada (1147‑1149)
Organizada por reyes y emperadores con el objetivo de recapturar Jerusalén, fracasó en sus metas.
Tercera Cruzada (1189‑1192)
Denominada la Cruzada de los Reyes por la participación de Ricardo Corazón de León (Inglaterra), Felipe Augusto (Francia) y Federico Barbarroja (Sacro Imperio Romano). No logró sus objetivos militares, pero se firmaron acuerdos diplomáticos que permitieron las peregrinaciones.
Cuarta Cruzada (1202‑1204)
Apodada la Cruzada Comercial porque fue liderada por mercaderes venecianos. Desviada de Jerusalén, atacó y saqueó Constantinopla.
Quinta, Sexta, Séptima y Octava Cruzada (1218‑1270)
Estas campañas fueron en gran medida infructuosas.
Consecuencias de las Cruzadas
Desde el punto de vista religioso, las cruzadas no lograron sus objetivos; sin embargo, económicamente impulsaron el desarrollo comercial al romper el dominio árabe en el Mediterráneo.
Reestablecieron los contactos europeos con el norte de África y Asia, reabriendo el Mediterráneo al comercio internacional y fomentando el intercambio occidental.
Asimismo, contribuyeron a difundir en Europa occidental conocimientos de las civilizaciones bizantina y musulmana, nuevas técnicas agrícolas, y avances en la fabricación de vidrio y alfombras.
Lee más sobre el tema:
- Los templarios
- El rey Arturo
- La Edad Media
- La Iglesia medieval