La Revolución Francesa comenzó el 17 de junio de 1789. Fue un movimiento impulsado por la burguesía, pero contó con la participación de campesinos y de clases urbanas empobrecidas.
El 14 de julio de 1789 los parisinos asaltaron la prisión de la Bastilla, desencadenando cambios profundos en el gobierno de Francia.
Contexto histórico
A finales del siglo XVIII Francia era un país agrario estructurado bajo el modelo feudal. Los impuestos y licencias se aplicaban de forma regional y el poder político estaba concentrado en el rey y en una pequeña élite.
Para la burguesía y parte de la nobleza era indispensable poner fin al poder absoluto del rey Luis XVI.
Al otro lado del Canal de la Mancha, Inglaterra, principal rival, avanzaba en la Revolución Industrial.
Fases de la Revolución Francesa
Para facilitar su estudio, la Revolución se divide en tres periodos:
- Monarquía constitucional (1789‑1792);
- Convención Nacional (1792‑1795);
- Directorio (1795‑1799).
Causas de la Revolución Francesa
La burguesía francesa, interesada en desarrollar la industria, quería eliminar los obstáculos al comercio internacional. Por ello exigía la adopción del liberalismo económico.
También demandaba la garantía de sus derechos políticos, pues sustentaba al Estado mientras el clero y la nobleza estaban exentos de tributos.
Aunque era la clase social económicamente dominante, su posición jurídica y política estaba limitada.
Ilustración
El pensamiento ilustrado se difundió entre la burguesía y alimentó el inicio de la revolución.
Criticaba duramente el mercantilismo, el absolutismo y los privilegios del clero y la nobleza.
Entre sus autores más influyentes se encuentran Voltaire, Montesquieu, Rousseau, Diderot y Adam Smith.
Crisis económica y política
La grave situación económica de 1789 exigía reformas, pero también provocó una crisis política. La propuesta de que nobles y clérigos pagaran impuestos agravó la tensión.
Presionado por la situación, Luis XVI convocó a los Estados Generales, una asamblea compuesta por los tres estamentos de la sociedad francesa:
- Primer Estado: el clero;
- Segundo Estado: la nobleza;
- Tercer Estado: todos los que no pertenecían a los dos anteriores, entre ellos la burguesía.
El Tercer Estado, el más numeroso, exigía que el voto fuera individual y no por estamento. Solo así podrían aprobar leyes que les favorecieran.
Los Primer y Segundo Estados rechazaron la propuesta y mantuvieron el voto por estamento. Ante la negativa, el Tercer Estado y parte del Primer Estado (clero bajo) se separaron de la asamblea en el Palacio de Versalles, declarándose representantes legítimos de la nación. Formaron la Asamblea Nacional Constituyente y juraron permanecer unidos hasta redactar una Constitución.

Monarquía constitucional (1789‑1792)
El 26 de agosto de 1789 la Asamblea aprobó la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano.
Este documento consagró los principios de libertad, igualdad y fraternidad (Liberté, égalité, fraternité) y el derecho a la propiedad.
La negativa de Luis XVI a aprobar la Declaración desencadenó nuevas protestas populares. Los bienes del clero fueron confiscados y muchos sacerdotes y nobles huyeron al extranjero, generando una gran inestabilidad.
La Constitución, promulgada en septiembre de 1791, introdujo, entre otras medidas:
- Transformación del gobierno en monarquía constitucional;
- Poder ejecutivo en manos del rey, limitado por la legislatura (Asamblea);
- Mandato de los diputados de dos años;
- Voto censitario (solo quienes superaban un ingreso mínimo podían votar);
- Supresión de los privilegios y órdenes sociales tradicionales;
- Abolición del servilismo y nacionalización de los bienes eclesiásticos;
- Mantenimiento de la esclavitud en las colonias.
Convención Nacional (1792‑1795)
La Asamblea Legislativa fue reemplazada, mediante sufragio masculino universal, por la Convención Nacional, que abolió la monarquía y proclamó la República. Los jacobinos constituían la mayoría.
Luis XVI fue juzgado, condenado por traición, sentenciado a muerte y ejecutado en la guillotina en enero de 1793. Meses después, la misma suerte corrió la reina María Antonieta.
Internamente surgieron dos facciones:
Los girondinos, representantes de la alta burguesía, defendían posiciones moderadas y la monarquía constitucional.
Los jacobinos, encabezados por Maximilien Robespierre, representaban a la burguesía media y pequeña; eran el grupo más radical y buscaban instaurar una república popular.
El Terror (1793‑1794)
Durante la Convención se vivió un año de violencia extrema, conocido como “el Terror”, en el que los sospechosos de ser contrarrevolucionarios fueron sentenciados a la guillotina.
La Ley de los Sospechosos autorizó la detención y ejecución de quienes se consideraran anti‑revolucionarios. Se cerraron iglesias, los religiosos fueron expulsados de sus conventos y los que se negaron a jurar la Constitución Civil del Clero fueron fusilados o ahogados en el Loira.
El régimen jacobino introdujo en la Constitución novedades como:
- Voto universal y no censitario;
- Fin de la esclavitud en las colonias;
- Congelación de precios de productos básicos como el trigo;
- Creación del Tribunal Revolucionario para juzgar a los enemigos de la revolución.
Las ejecuciones se convirtieron en espectáculos públicos, realizados varias veces al día. Si bien los dictadores las veían como una forma justa de eliminar enemigos, generaron terror en la población, que acabó volviéndose contra Robespierre, quien fue arrestado y ejecutado en el golpe del 9 de Termidor (1794).

Directorio (1795‑1799)
Esta fase duró cinco años y estuvo marcada por el ascenso de la alta burguesía girondina al poder. Se llama Directorio porque cinco directores gobernaban Francia.
Los enemigos de los jacobinos revocaron la mayor parte de sus medidas, pero la situación seguía delicada. La eliminación del control de precios provocó descontento popular.
Inglaterra, el Imperio austríaco y otras potencias amenazaron con invadir Francia para frenar los ideales revolucionarios. Al mismo tiempo, la nobleza y la familia real exiliada buscaban restaurar la monarquía.
Ante este panorama, el Directorio recurrió al ejército y al joven general Napoleón Bonaparte para contener a los enemigos internos.
Bonaparte dio un golpe de Estado el 18 de Brumario, estableciendo el Consulado, un gobierno más centralizado que trajo relativa paz al país durante algunos años.
Consecuencias de la Revolución Francesa

En una década (1789‑1799) Francia experimentó transformaciones políticas, sociales y económicas profundas.
La aristocracia del Antiguo Régimen perdió sus privilegios, liberando a los campesinos de los lazos feudales. Las relaciones feudales que limitaban la actividad burguesa desaparecieron y surgió un mercado nacional.
La Revolución marcó la transición de Francia del feudalismo al capitalismo y demostró que la población podía destituir a un rey.
Instauró la separación de poderes y la Constitución, legados que influyeron en numerosas naciones.
En 1799 la alta burguesía se alió con el general Napoleón Bonaparte, quien fue invitado a integrar el gobierno para restablecer el orden, proteger la riqueza burguesa y evitar nuevas revueltas populares.
Alrededor de 1803 comenzaron las Guerras Napoleónicas, conflictos revolucionarios impregnados de los ideales de la Revolución Francesa y protagonizados por Napoleón.
Ejercicios sobre la Revolución Francesa
Pregunta 1
(UFSCar) La caída de la producción de cereales, a la víspera de la Revolución Francesa de 1789, desencadenó una crisis económica y social que se manifestó en:
a) el aumento de los precios de los alimentos, la reducción del mercado consumidor de bienes manufacturados y el incremento del desempleo.
b) el mayor aprovechamiento francés de su imperio colonial, la reacción de la élite colonial y el inicio del movimiento independentista.
c) la desaceleración de la explotación señorial de los siervos, la división de tierras de los nobles emigrados y la suspensión de derechos constitucionales.
d) la promulgación, por parte del rey absolutista, de la ley del precio máximo de los cereales, la expansión territorial francesa y las guerras entre países europeos.
e) la intensificación del comercio exterior francés y el aumento de la exportación de tejidos a Inglaterra, compensado con la compra de vinos ingleses.
Respuesta alternativa: a) el aumento de los precios de los alimentos, la reducción del mercado consumidor de bienes manufacturados y el incremento del desempleo.
Pregunta 2
(Vunesp) "El terror se entiende (...) como un tipo particular de régimen, o más bien, el instrumento de emergencia que un gobierno emplea para mantenerse en el poder." (N. Bobbio, DICTIONARY OF POLITICS.)
El "instrumento de emergencia" mencionado, el "terror", se aplicó en su forma típica durante la Revolución Francesa:
a) durante la reacción aristocrática de 1787‑1788.
b) por Napoleón Bonaparte, en la fase del Directorio.
c) en el periodo de la dictadura del Comité de Salvación Pública.
d) por los girondinos contra los bonapartistas.
e) por Luis XVI contra los campesinos de la Vendée.
Respuesta alternativa: c) en el periodo de la dictadura del Comité de Salvación Pública.
Pregunta 3
(PUC‑SP) Las revoluciones inglesas del siglo XVII y la Revolución Francesa a menudo se comparan. Sobre esa comparación se puede afirmar que:
a) es pertinente, pues ambas son procesos que lograron la derrota del absolutismo monárquico; sin embargo, presentan diferencias importantes, como la presencia de cuestiones religiosas en el caso inglés y el expansionismo militar francés tras el fin de la revolución.
b) es errónea, porque en Inglaterra el proyecto republicano triunfó y en Francia el monárquico; sin embargo, ambos fueron iniciados por la acción militar de tropas napoleónicas que invadieron Inglaterra, rompiendo la tradicional supremacía naval británica.
c) es pertinente, pues ambas son revoluciones sociales de inspiración marxista; sin embargo, los proyectos populares radicales fueron derrotados en Inglaterra (los "levelers", por ejemplo) y triunfaron en Francia (los "sans‑culottes").
d) es errónea, porque en Inglaterra las revoluciones tuvieron carácter exclusivamente religioso, mientras que en Francia representaron la victoria definitiva del proyecto republicano anticlerical; sin embargo, ambos fueron movimientos antiabsolutistas.
Respuesta alternativa: a) es pertinente, pues ambas son procesos que lograron la derrota del absolutismo monárquico; sin embargo, presentan diferencias importantes, como la presencia de cuestiones religiosas en el caso inglés y el expansionismo militar francés tras el fin de la revolución.
Ver también:- Preguntas sobre la Revolución Francesa
- Resumen de la Revolución Francesa
- Primavera del Pueblo