Educación formal limitada
En la América colonial, la mayoría de las niñas no asistían a escuelas formales. La educación oficial estaba reservada casi exclusivamente para los varones.
Aprendizaje en el hogar
Se esperaba que aprendieran habilidades domésticas esenciales: cocinar, limpiar, coser y gestionar la casa. Algunas también recibían instrucción básica en lectura y escritura, aunque no siempre.
Tutorías privadas para familias adineradas
Las familias pudientes podían contratar tutores para sus hijas, quienes impartían materias como matemáticas, historia y geografía. Sin embargo, este tipo de educación era una excepción y no la norma.