La carrera espacial y el Sputnik
Durante la Guerra Fría, EE. UU. y la URSS competían por la supremacía económica, política y tecnológica. Ambos potencias invirtieron en la conquista del espacio, un objetivo que los nazis habían intentado durante la Segunda Guerra Mundial.
Los soviéticos tomaron la delantera al lanzar los primeros satélites artificiales, a los que denominaron Sputnik (“compañero de viaje” o “satélite” en ruso). A continuación se presentan sus principales características.
Sputnik 1
Del tamaño de una pelota de baloncesto y con un peso de 83,6 kg, Sputnik 1 orbitó la Tierra durante 21 días, enviando señales de radio a la superficie.
Fue lanzado el 4 de octubre de 1957 con el cohete R‑7, capaz de alcanzar largas distancias y, potencialmente, de atacar territorio estadounidense. El satélite se desintegró al reentrar en la atmósfera 57 días después.
El éxito del lanzamiento sorprendió a la comunidad científica y obligó a EE. UU. a crear la NASA y a aumentar drásticamente la inversión en la exploración aeroespacial.
Sputnik 2
El 3 de noviembre de 1957, un mes después del primer Sputnik, la URSS envió al espacio al primer ser vivo: la perra Laika.
Sputnik 2 medía 4 m de altura, tenía forma cónica y pesaba 113 kg. Laika llevaba un traje espacial primitivo y una alimentación gelatinosa, además de sensores que registraban su ritmo cardíaco, presión arterial y una cámara de televisión.
Se anunció que Laika viviría una semana en órbita, pero en 2002 se reveló que murió entre cinco y siete horas después del lanzamiento por sobrecalentamiento.
El satélite completó 2 570 órbitas y permaneció en el espacio 162 días, quemándose al reentrar el 14 de abril de 1958. En 2008 se erigió una estatua en Moscú en su honor.
Sputnik 3
Lanzado el 15 de mayo de 1959, Sputnik 3 pesaba poco más de una tonelada y medía 3,57 m. En su interior llevaba un laboratorio equipado con instrumentos para estudiar el campo magnético terrestre, la presión cósmica, micrometeoritos y la composición de la atmósfera.
Los datos obtenidos sentaron las bases para que la URSS enviara al primer hombre al espacio en 1961.
Sputnik 4
El 15 de mayo de 1960, Sputnik 4 demostró la evolución de la carrera espacial al incluir una cabina diseñada para transportar a un ser humano. En esta misión se lanzó un maniquí, pero el satélite no logró reentrar en la atmósfera.
Sputnik 5
El último de la serie, Sputnik 5, fue puesto en órbita el 19 de agosto de 1960. Transportó a los perros Belka y Strelka, además de 40 ratones, ratas y plantas. Todos los organismos regresaron vivos a la Tierra, convirtiéndose en los primeros seres vivos en volver con vida del espacio.
Estos experimentos fueron clave para que, el 12 de abril de 1961, Yuri Gagarin se convirtiera en el primer ser humano en orbitar la Tierra.
La Guerra Fría y el legado del Sputnik
Los lanzamientos de los primeros satélites artificiales generaron una gran preocupación en EE. UU. por la posibilidad de ser espiados desde el espacio. En respuesta, el presidente Eisenhower creó la NASA en 1958.
El hito definitivo llegó cuando la URSS puso al primer hombre en órbita en 1961, lo que impulsó al presidente Kennedy a solicitar mayores fondos para la investigación aeroespacial y a prometer que EE. UU. llegarían a la Luna antes de fin de los años sesenta.
Mientras los soviéticos enviaron a la primera mujer al espacio y sondas a Venus y Marte, los estadounidenses centraron sus esfuerzos en la carrera lunar, culminando con el alunizaje del Apolo 11 el 20 de julio de 1969.
Aniversario de la misión
En 2017 se cumplieron 60 años del lanzamiento de Sputnik 1. La Agencia Espacial Europea (ESA) produjo un video conmemorativo que puedes ver a continuación.
ESA – Euronews: “La leyenda de Sputnik, 60 años después”.