Migraciones humanas
Las migraciones humanas fueron impulsadas por la búsqueda de alimento y nuevos territorios que aseguraran la supervivencia. Hasta poco antes del Holoceno (hace unos 10 000 años), la especie humana había experimentado pocos cambios en su largo peregrinaje de casi un millón de años y su población nunca superó el millón de individuos.
Estos grupos se encontraban distribuidos por el Viejo Continente, organizados en pequeñas unidades familiares dedicadas a la caza, la pesca y la recolección.
Primeras etapas
El hombre primitivo, debido a su carácter nómada y a los grandes cambios climáticos, se desplazó lentamente por todas las áreas continentales que favorecían su frágil economía de subsistencia (pesca y recolección). Los eventos más relevantes fueron:
- Los australopitecinos vivieron en el África subsahariana y nunca abandonaron esa zona.
- Durante el Pleistoceno Inferior Medio (600 000‑275 000 años atrás), los homínidos se expandieron desde el África tropical hacia el norte de África, Europa, Oriente y China, atravesando el sur de Asia.
Homo erectus y la difusión del Homo sapiens
Los fósiles más antiguos de este grupo pertenecen a la etapa evolutiva conocida como pithecanthropus o Homo erectus, cuyo cerebro era intermedio entre el de los australopitecinos y el del hombre moderno.
- En el Pleistoceno Medio Superior (275 000‑95 000 años), salvo algunos pithecanthropes aislados en Java y el norte de África, el Homo sapiens se había distribuido por África, el oeste y sur de Europa (incluida parte de Alemania), el sur de Asia (Arabia, India y China) y algunas regiones de Indonesia.
Adaptaciones a distintos entornos
Para entonces el ser humano había aprendido a adaptarse a diferentes ambientes geográficos. Los asiáticos y africanos primitivos se concentraban en praderas y valles, mientras que los europeos habitaban zonas boscosas.
- En el Pleistoceno Superior (95 000‑10 000 años), el hombre de Neandertal se representa mediante un conjunto de restos óseos hallados en Europa, el norte de África y el Cercano Oriente, datados en la primera fase de la glaciación de Würm. Es probable que fabricaran ropa con pieles preparadas, lo que les permitió adentrarse en regiones frías de Asia Central, hasta Uzbekistán.
Emergencia del Homo sapiens sapiens
Entre 40 000 y 30 000 años atrás surgieron los humanos anatómicamente modernos, Homo sapiens sapiens, que empezaron a reemplazar a los neandertales, con quienes pudieron haber cruzado genes.
Estos nuevos pueblos introdujeron la Cultura del Paleolítico Superior, cuyos vestigios se encuentran en Europa, el norte de África y el sur de Asia.
Última gran expansión
Posteriormente, la última gran ola de expansión humana se dirigió al suroeste, alcanzando Australia, y al norte, llegando a Siberia. Desde allí, gracias al estrecho de Bering, que en épocas glaciares funcionó como un puente terrestre, los grupos llegaron a América.