La Casa de la Vida
En la novela Sinuhé el egipcio de Mika Waltari, el protagonista estudia en la Casa de la Vida, la escuela donde los sacerdotes y escribas aprendían la medicina durante una década. Esta institución, presente en casi todas las ciudades del Antiguo Egipto, contaba con extensas colecciones de papiros que hoy son tesoros que iluminan la práctica médica de la época.

Otros papiros médicos destacados
Entre los documentos más famosos están el Papiro de Ebers, datado en el octavo año del reinado de Amenofis I (dinastía XVIII) y que contiene más de veinte metros de texto sobre enfermedades y una farmacopoeia de 700 fórmulas; el Papiro de Lahun, hallado en la ciudad homónima en 1889 y perteneciente a la dinastía XII, que combina matemáticas con un tratado de ginecología y obstetricia; y el Papiro Hearst, que describe dolencias de sangre, del sistema urinario y mordeduras.

El papiro Edwin Smith
El Papiro Edwin Smith lleva el nombre del egiptólogo que lo adquirió en Luxor en 1862. Su datación oscila entre 1700 y 1500 a.C., lo que lo convierte en el tratado quirúrgico más antiguo que conocemos, anterior al papiro de Ebers por medio siglo. Después de pasar por la New York Historical Society, el Museo de Brooklyn y, finalmente, la Academia de Medicina de Nueva York, sigue allí.
En 1920, el Instituto de Nueva York encargó su traducción a James Breasted, quien tardó una década en completarla. La obra reveló, por primera vez, cómo se practicaba la cirugía en el Antiguo Egipto, más allá de los escasos datos de los relieves templarios.
Conocimientos quirúrgicos
Contrario a los rituales mágicos descritos en el papiro de Ebers, los médicos egipcios aplicaban técnicas basadas en la observación anatómica. Aunque la disección de cadáveres estaba prohibida (excepto para la momificación en la "Casa de la Muerte"), los cirujanos trataban heridas de guerra, extirpaban pequeños tumores externos, realizaban circuncisiones, inmovilizaban fracturas y, en casos audaces, operaban cataratas.
El texto menciona también la trepanación, aunque los cráneos encontrados de esta práctica datan del período predinástico y parecen ser raros. Además, describe la anatomía interna del cráneo, menciona meninges, líquido cefalorraquídeo, presión intracraneal y técnicas para aliviar migrañas mediante presión sobre la arteria carótida. Se reconocen también los vasos coronarios y órganos como riñones, hígado, bazo y vesícula biliar.

Instrumental quirúrgico
Los cirujanos egipcios utilizaban herramientas muy rudimentarias pero variadas. En el templo de Kom Ombo, cerca de Asuán, un relieve muestra cuchillos, espátulas, especulums, pinzas, sondas, bisturíes, succionadores de piel, tijeras, ganchos, sierras, cauterios, catéteres uretrales, cranioclastos (para romper cráneos fetales), lancetas, escalas, esponjas y vendajes. Muchos de estos objetos, fabricados en bronce o cobre y decorados con deidades como Ptah o Thoth, se conservan en museos de todo el mundo.
Características del papiro
El papiro mide 4,68 m de largo por 36 cm de ancho, con 17 columnas repartidas en 12 hojas dobles. Aunque cronológicamente pertenece a la dinastía XVIII, su estilo jerático y los arcaísmos gramaticales sugieren que es una compilación de varios documentos anteriores. Se le atribuye tradicionalmente a Imhotep, el polímata que diseñó la pirámide escalonada de Saqqara y es considerado el fundador de la medicina egipcia, aunque es probable que haya incorporado material de al menos tres predecesores.