Los primates, base de la evolución humana
En la clasificación zoológica, el ser humano es un primate, pariente de los antropoides, los lémures y los tarserinos. Estos últimos aparecen en el registro fósil entre 67 y 36 millones de años, en regiones templadas del hemisferio norte, y luego migraron al sur en busca de climas tropicales. En ese nuevo entorno surgieron tres linajes principales: los monos del Nuevo Mundo (platiroinos), los monos del Viejo Mundo (catiroinos) y los grandes antropoides (gorilas, chimpancés, orangutanes y gibones). El ser humano pertenece al mismo grupo que los grandes antropoides, pero no es descendiente directo de los monos actuales.
Dryopithecus: posible ancestro común de humanos y simios
Entre 36 y 14 millones de años atrás, un grupo de primates que habitó Europa, África y el sur de Asia dio origen a los homínidos. El fósil más representativo de ese grupo es el Dryopithecus, descendiente del Propliothecus. Presentaba rasgos más afines a los simios que a los humanos: no caminaba erguido, no fabricaba herramientas y carecía de lenguaje articulado, aunque vivía en los árboles y ocasionalmente en el suelo.
Pre‑australopitecinos
En el este de África se descubrieron restos datados entre 14 y 8 millones de años. El Kenyapithecus, hallado en Kenia, es considerado uno de los ancestros más antiguos de humanos y simios. Era un primate avanzado, capaz de seleccionar piedras de forma adecuada para romper o cortar, aunque aún no fabricaba herramientas. Los estudios genéticos demuestran que humanos y chimpancés comparten el 99 % de su ADN.
Australopitecinos
Los australopitecinos son los ancestros más remotos del hombre moderno y los primeros homínidos que dieron origen al género Homo.
Restos fósiles del río Omo
En Etiopía, en el valle del Omo, se encontraron fósiles de unos 4 millones de años de antigüedad, que hasta la fecha siguen siendo los más antiguos hallados de la era terciaria tardía (Plioceno).
Las huellas de Laetoli
En Tanzania, una capa de ceniza volcánica conservó huellas de dos individuos, de ambos sexos, que caminaban acompañados de animales. Estas huellas, de aproximadamente 3,75 millones de años, prueban que los homínidos ya se desplazaban erguidos sobre sus dos extremidades inferiores. Sus brazos eran más largos que los de los humanos actuales, y su cráneo tenía apenas 400 cm³ de capacidad.
El esqueleto incompleto de Afar (Lucy)
El famoso esqueleto de Lucy, un australopithecus afarensis femenino de 3,5 millones de años, se descubrió en la zona de Afar, Etiopía. Posteriormente apareció el australopithecus gracile, que vivió entre 3 y 2 millones de años, caminaba erguido pero ligeramente encorvado y conservaba brazos largos. Su capacidad craneal aumentó a 480 cm³, y de él surgió el Homo habilis.
Homo habilis: el hombre inteligente
El Homo habilis es el inmediato predecesor del hombre moderno. Poseía una figura bípedo similar a la de un simio erguido, con brazos largos y una capacidad craneal entre 650 y 800 cm³. Existió entre 2 y 1 millón de años atrás en el este de África y probablemente emigró a Asia. Medía alrededor de 1,30 m y pesaba unos 40 kg. Culturalmente, fabricaba herramientas rudimentarias a partir de guijarros y su dieta ya incluía una proporción significativa de carne. Los restos más emblemáticos son los del Hombre de Olduvai, hallados en la garganta del mismo nombre por los Leakey en 1959, con una antigüedad estimada de 1,75 millones de años.
Homo erectus: el hombre erguido
Derivado del Homo habilis, el Homo erectus vivió entre 1 y 0,5 millones de años. Representa un importante paso en la hominización: caminaba perfectamente bípeda, mostraba flexibilidad comparable a la humana y era omnívoro, con una marcada preferencia por la carne obtenida mediante la caza. Fabricaba armas y herramientas de piedra, y utilizaba pieles para cubrirse.
El Hombre de Java
Los primeros restos de Homo erectus fueron descubiertos en la isla de Java por el naturalista holandés Eugène Dubois. Más tarde, se hallaron numerosos fósiles en China, ampliando el conocimiento sobre esta especie.
El Hombre de Pekín
En la Cueva del Dragón, China, se encontraron restos de Homo erectus (a veces llamado Peking Man) que datan entre 700 000 y 500 000 años, confirmando la presencia de esta especie en Asia.
Homo sapiens faber
Este grupo, que vivió entre 150 000 y 50 000 años atrás, muestra las características físicas del ser humano actual y una capacidad avanzada para trabajar, pensar y expresarse. Entre sus representantes se encuentran el Hombre de Rhodesia (África) y el Neandertal (Europa).
Homo sapiens sapiens (Cro‑Magnon)
El Homo sapiens sapiens, conocido también como Cro‑Magnon, habitó entre 50 000 y 20 000 años atrás. Era cazador, recolector y pescador, y su única diferencia con el hombre contemporáneo reside en el nivel cultural más bajo. Sus restos fueron descubiertos en Francia.