Historia antigua

Alejandro Magno: vida, conquistas y legado

Alejandro III de Macedonia, conocido como Alejandro Magno, es la figura cultural más emblemática de la Antigüedad y el conquistador más trascendente de la historia. Sus hazañas asombraron a sus contemporáneos y siguen fascinando a la actualidad, como si fueran parte de una épica aventura. En apenas once años de campaña, nunca sufrió una derrota y murió a los 33 años de edad, víctima de una fiebre, tras haber conquistado más territorio que cualquier otro general de su época.

Nacimiento e infancia

Hijo de Filipo II de Macedonia y de su esposa epria Olimpia, Alejandro nació en julio de 356 a.C., probablemente en Pella, la capital macedonia, aunque algunos autores sitúan su nacimiento en Aegae.

Desde su nacimiento surgieron numerosas leyendas: una de ellas vinculaba su llegada al mundo con el incendio del templo de Artemisa en Éfeso; otra afirmaba que su padre era el dios Zeus-Amón, lo que explicaría su aspecto "leonino" y su mirada de colores diferentes. Según el pseudo‑Calístenes, tenía el cuerpo de un hombre y la melena de un león, con un ojo oscuro y otro azul‑gris.

Fuentes antiguas también relatan que una serpiente visitó a su madre mientras dormía, insinuando una concepción divina. Alejandro mostraba un carácter inflexible, pero también razonable, lo que le permitía persuadir sin necesidad de la fuerza.

Influencia de Aristóteles

A los catorce años, su educación quedó a cargo del filósofo Aristóteles, quien despertó en él el amor por la poesía, la tragedia y la épica griega, así como una curiosidad por la medicina. Más tarde, bajo la tutela de Antípatro, Alejandro tomó parte en la regencia de Macedonia durante la ausencia de su padre, sofocando rebeliones y fundando la ciudad de Alejandría (actualmente llamada Alexandroupoli).

Su relación con Aristóteles se enfrió con el tiempo, pero el legado del filósofo permaneció: Alejandro llevaba siempre bajo su almohada una copia de la Iliada, corregida por Aristóteles, y la utilizaba como guía de doctrina militar.

Formación física

Desde los diez hasta los catorce años, Alejandro recibió entrenamiento en equitación, doma de caballos y salto sin silla, habilidades esenciales para un futuro guerrero.

Etapas del reinado

Los primeros años (336‑334 a.C.)

Personalidad y primeros actos militares

Participó en la batalla de Queronea (338 a.C.) a los dieciséis años, comandando una escuadra de caballería que rompió la falange tebana. Tras la victoria, su padre lo envió a Atenas con los restos de los atenienses caídos, como gesto de reconciliación.

El ascenso al trono

Tras el asesinato de Filipo II en 336 a.C., Alejandro fue aclamado rey por la Asamblea de los macedonios. La legitimidad de su coronación se basó en la tradición electiva de la monarquía macedonia y en la ausencia de rivales fuertes.

Consolidación del poder

Su reinado se divide en tres fases: una monarquía moderada bajo la influencia de Antípatro; una tendencia absolutista tras sus victorias en Asia; y un despotismo que se manifestó al intentar imponer una cultura oriental en Grecia.

Política en Grecia

Como heredero de Filipo II, Alejandro mantuvo la hegemonía sobre la Liga de Corinto, renovando el tratado de 338/337 a.C. y asumiendo el título de "Hegemon" y "Strategos autokrator", con autoridad tanto militar como civil sobre los estados griegos.

Campaña en los Balcanes (335 a.C.)

Entre marzo y mayo de 335 a.C., Alejandro dirigió una expedición que llevó a la derrota de tribus ilirias y trácias y al sometimiento de los búlgaros de Tesalia. La destrucción de Tebas, tras una breve rebelión, sirvió como advertencia a otras ciudades‑estado.

Guerra contra Persia (334‑327 a.C.)

Conquista del Imperio Persa

Las batallas decisivas incluyeron el Granico (334 a.C.), Issos (333 a.C.) y Gaugamela (331 a.C.). En cada una, Alejandro demostró una combinación de táctica brillante y audacia personal.

Batalla del Granico

En el río Granico, cerca de Troya, venció al general persa Memnón de Rodas y tomó control de la costa jónica, fundando nuevas colonias como Esmirna y Priene.

El nudo de Gorde

En Gorde (Frygia), resolvió el famoso nudo atado al carro del rey Midas cortándolo con su espada, cumpliendo la profecía de convertirse en señor de Asia.

Batalla de Issos

En Issos, Alejandro derrotó al propio rey Darío III, capturó a su familia real y se ganó la reputación de respetar a los prisioneros y a las mujeres persas.

Batalla de Gaugamela

En octubre de 331 a.C., empleó la formación de línea oblicua para desmantelar el ejército persa, obligando a Darío a huir y consolidando su dominio sobre Asia Menor.

Conquista de Egipto y fundación de Alejandría

En 332 a.C., fue recibido como liberador en Egipto, adoptó el título de faraón y fundó la ciudad de Alejandría en el delta, convirtiéndola en un centro cultural sin precedentes.

Campañas en la India (326‑325 a.C.)

La batalla del río Hydaspes contra el rey Poro fue la última gran confrontación. Tras la muerte de su caballo Bucéfalo, Alejandro fundó la ciudad de Bucéfalia y, frente al rechazo de sus tropas a seguir avanzando, decidió regresar a Babilonia por mar y por el desierto de Gedrosia.

Últimos años y muerte (324‑323 a.C.)

De regreso a Babilonia, Alejandro planeó una invasión hacia el oeste, pero cayó enfermo y murió el 13 de junio de 323 a.C., a los 33 años. Su cuerpo fue embalsamado y trasladado a Egipto, donde fue enterrado inicialmente en Menfis y luego en Alejandría.

Su muerte dejó un imperio sin sucesor claro, desencadenando luchas de poder entre sus generales, los famosos diádocos, y marcó el fin de una era de conquistas ininterrumpidas.