Historia antigua

La República Romana: organización, expansión y consecuencias

La República es el segundo período de la historia de Roma, que se extiende desde la expulsión de Tarquinio el Soberbio en 509 a.C. hasta 29 a.C., cuando Octavio se proclama emperador bajo el nombre de Augusto. Durante estos casi cinco siglos Roma se convirtió en la potencia dominante del mundo antiguo, estableciendo colonias en Europa, Asia y África gracias a una política expansionista y a un ejército disciplinado y bien organizado. Este período también vio el fortalecimiento de las instituciones políticas y la difusión de la cultura helénica. Sin embargo, surgieron graves problemas sociales, como la lucha entre ricos y pobres (patricios y plebeyos) y las rivalidades entre ambiciosos caudillos.

1. Organización política

1.1 Instituciones y magistraturas

a) Los cónsules

Los cónsules sustituyeron al rey y ejercían funciones gubernamentales, militares y judiciales. Cada año eran elegidos dos, con poder de control mutuo. Al término de su mandato informaban al Senado. En caso de grave peligro nacional podían nombrar a un dictador con poderes absolutos, pero su mandato nunca superaba los seis meses.

b) El Senado

El Senado mantenía la misma estructura que en la monarquía. Su principal función era asesorar a los cónsules y dirigir la política interna y exterior de Roma.

c) Las asambleas

Las asambleas, también llamadas comicios, se dividían en tres tipos:

  • Asamblea curial: la más antigua, integrada por los patricios reunidos en el Capitolio. La mayoría de los curias determinaba la decisión del pueblo.
  • Asamblea centuriada: cuerpo militar organizado en centurias de 100 hombres, lideradas por centuriones. Convocada por los cónsules en el Campo Marte, aprobaba leyes y elegía a los cónsules.
  • Asamblea tribal: compuesta por plebeyos agrupados por tribus y presidida por los tribunos de la plebe. Sus resoluciones (plebiscitos) tenían fuerza de ley.

Los tribunos de la plebe, elegidos en la asamblea tribal, defendían los derechos de los comunes frente al Senado y a los cónsules.

d) Otras magistraturas

  • Censores: encargados del censo, la propiedad y la moral pública.
  • Cuestor: recaudaba impuestos y gestionaba la tesorería.
  • Pretores: administraban la justicia.
  • Ediles: supervisaban el abastecimiento de mercados, la limpieza de calles, el mantenimiento de vías y la organización de juegos públicos.

2. Política expansionista y sus consecuencias

El ejército romano, compuesto inicialmente por ciudadanos entre 17 y 46 años, era la principal herramienta de guerra y conquista. Al principio solo patricios servían; más tarde se incorporaron plebeyos y aliados. Las legiones, de aproximadamente 6 200 hombres, superaban en flexibilidad a la falange griega y permitieron a Roma imponer su autoridad en los territorios conquistados.

2.1 Conquista de la península itálica

Roma primero sometió a los pueblos que habitaban la península:

  • Latinos: se convirtieron en colonos y aportaron reclutas al ejército.
  • Samnitas: tras varias guerras, Roma ocupó Campania, las montañas centrales y Apulia.
  • Etruscos: fueron anexados tras la presión de galos al norte y romanos al sur.
  • Magna Grecia: la ciudad de Tarento contrató al rey Pirro de Epiro; aunque inicialmente triunfó, fue derrotado en Benevento y se retiró.

Los pueblos vencidos pasaron a ser colonias aliadas con derechos cívicos y obligaciones militares.

2.2 Conquistas del Mediterráneo occidental

La rivalidad con Cartago dio origen a las Guerras Púnicas (264‑146 a.C.). Tras asegurar la península itálica, Roma llevó la guerra a Sicilia, África y, finalmente, destruyó a Cartago, convirtiéndose en la potencia dominante del oeste del Mediterráneo.

2.3 Conquista del Mediterráneo oriental

En el este, Roma sometió a Macedonia, Epiro y Grecia; y en Asia a Pérgamo, Siria y Palestina. El control total del mar Mediterráneo llevó a los romanos a llamarlo Mare Nostrum (Nuestro mar).

3. Consecuencias de la expansión romana

3.1 Consecuencias políticas

Roma se transformó en la primera superpotencia del mundo antiguo. Los territorios conquistados se organizaron en provincias gobernadas por procónsules y un cuerpo de funcionarios. La enorme extensión del imperio provocó corrupción y la aparición de caudillos que desencadenaron guerras civiles.

3.2 Consecuencias sociales

Se agudizó la brecha entre la aristocracia patricia y la plebe empobrecida. La muerte de la clase media en los conflictos y la venta de sus pequeñas propiedades a los ricos generó tensiones y revueltas sociales.

3.3 Consecuencias económicas

Surge una nueva élite de caballeros (equites), dedicada a la banca, el comercio y la propiedad de latifundios. Aparecen grandes empresas financieras y una intensificación del tráfico de esclavos, reduciendo los costos laborales. La agricultura declina por la competencia del trigo importado a precios más bajos.

3.4 Consecuencias religiosas

Los romanos adoptan y adaptan dioses griegos, construyendo templos y estatuas en su honor.

3.5 Consecuencias intelectuales

Se asimila la cultura grecorromana, especialmente en literatura y artes. La educación se perfecciona bajo la influencia de pedagogos griegos.

4. Luchas sociales: los hermanos Graco

Ante la creciente desigualdad, los hermanos Tiberio y Cayo Graco, educados en la tradición griega, intentaron reformar la República.

  • Tiberio Graco (tribuno en 133 a.C.) propuso la Ley agraria que limitaba la posesión de tierras públicas a 125 ha y destinaba el excedente a los pobres. Fue asesinado por la aristocracia.
  • Cayo Graco (tribuno en 123 a.C.) impulsó la Ley del frumento, que vendía trigo a bajo precio, fundó colonias y planificó otorgar la ciudadanía a todos los itálicos. Fue también asesinado tras una revuelta patrocinada por el Senado.

5. Las guerras civiles

El siglo I a.C. estuvo marcado por crisis sociales, políticas y económicas. Tras el fracaso de los Graco, surgieron caudillos ambiciosos que polarizaron el poder, desencadenando una serie de conflictos conocidos como guerras civiles.

5.1 Rivalidad entre Mario y Sila

Mario, de origen plebeyo, fue elegido cónsul siete veces y reformó el ejército, convirtiéndolo en una herramienta del pueblo. Sila, patricio, defendió la oligarquía y, como dictador, instauró una represión contra los seguidores de Mario.

5.2 El primer triunvirato

Entre 60 y 43 a.C. se formó el primer triunvirato: Pompeyo, Julio César y Cneo Pompeyo Magno (Craso). Su objetivo era evitar la guerra civil, pero sus rivalidades intensificaron el conflicto.

a) Pompeyo

General victorioso en Hispania, derrotó a Sertorio y sofocó la revuelta de esclavos liderada por Espartaco. Más tarde se alió con los demócratas y formó parte del triunvirato.

b) Craso

Financiero y político, apoyó a César y Pompeyo. Murió en la campaña contra los partos, según la tradición, al ser empalado con oro fundido.

c) Julio César

Conde de la Galia, conquistó la mayor parte de la actual Francia, Bélgica, Holanda, Alemania y Suiza. Tras cruzar el Rubicón, derrotó a Pompeyo en Farsalia y se proclamó dictador perpetuo. Sus reformas incluyeron la distribución de tierras, la estabilización monetaria y la reforma del calendario (introducción del año de 365 días y el mes Julio). Fue asesinado en el 44 a.C. por un grupo de senadores liderado por Marco Bruto.

5.3 El segundo triunvirato

Tras la muerte de César, se estableció el segundo triunvirato: Marco Antonio, Octavio y Lépido. Cada uno gobernó una zona del imperio: Antonio en el Oriente y Egipto, Octavio en el Occidente (España y África del Norte) y Lépido en África.

Octavio derrotó a Antonio y Cleopatra en la batalla de Accio (31 a.C.). Antonio se suicidó en Alejandría; Cleopatra se quitó la vida con una áspid. Octavio adoptó el título de Imperador bajo el nombre de Augusto, poniendo fin a la República y dando inicio al Imperio Romano.