La Carta Magna fue un documento que limitó ciertos poderes del rey frente a la nobleza inglesa. Se considera el primer texto constitucional del mundo occidental y un precursor de los derechos humanos.
Contexto histórico
En la Baja Edad Media los reyes se veían a sí mismos como "primus inter pares" (el primero entre iguales). Aunque tenían mayor preeminencia que los nobles, necesitaban su apoyo mediante matrimonios y alianzas militares.
Así, el monarca ejercía su autoridad principalmente en sus dominios, mientras que los nobles gobernaban sus feudos. Existían impuestos reales y juramentos de lealtad, pero nada garantizaba la fidelidad constante de la nobleza.
Una estrategia frecuente de los reyes era involucrar a los nobles en guerras contra enemigos comunes. El rey Juan Sin Tierra, que reinó en Inglaterra de 1199 a 1216, empleó esta táctica en múltiples campañas contra Francia, pero el plan fracasó.
Las guerras en el norte de Francia resultaron desastrosas y costosas, sin los territorios prometidos a la nobleza inglesa. En lugar de buscar una solución, Juan exigió cada vez más dinero, hombres y armas. Si los nobles se negaban, sus propiedades eran confiscadas.
El carácter del rey tampoco favorecía su popularidad: encarceló a su exesposa, dejó morir de hambre a sus opositores y fue acusado de asesinar a su propio sobrino.
Ante esta situación, varios barones se unieron y exigieron que el rey respetara leyes elaboradas por la nobleza. Juan se negó, argumentando que un rey sólo estaba sujeto a la ley divina, no a la humana. Los barones sitiaron Londres y obligaron al rey a negociar.
En junio de 1215, a regañadientes, Juan firmó la Carta Magna. Fue la primera vez en la historia occidental que el poder real quedó limitado por leyes creadas por hombres y no por la voluntad divina.
Sin embargo, la carta no trajo paz inmediata; desencadenó una guerra civil entre los barones y el rey. Sólo después de la muerte de Juan y de varias reimpresiones a lo largo del siglo XIII, la Carta Magna fue aceptada por la sociedad inglesa.
Artículos principales de la Carta Magna
Los artículos que más resonaron en la era moderna son:
- Ningún "hombre libre" podía ser detenido sin juicio.
- Institución del habeas corpus.
- Principio de presunción de inocencia.
- Impuestos sólo con representación (no taxation without representation).
El primer punto debe entenderse en el contexto de la época, cuando sólo la nobleza era considerada libre; los campesinos estaban sujetos a la autoridad de sus señores locales.
El último artículo sirvió de argumento en el siglo XVIII para que los colonos estadounidenses exigieran más derechos en las Trece Colonias, pues pagaban impuestos sin representación en el Parlamento británico.
Legado
Aunque la Carta Magna no se aplicó plenamente en su tiempo, inspiró a pensadores de siglos posteriores a luchar contra los abusos de autoridad.
Influyó, por ejemplo, en la redacción de la Constitución de los Estados Unidos y sigue siendo citada como el primer intento de limitar el poder estatal mediante un marco constitucional.
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La Carta Magna brasileña
Brasil también cuenta con su propia "Carta Magna": la Constitución de 1988. Desde la independencia, el país ha tenido seis constituciones.
Algunas fueron elaboradas por una Asamblea Constituyente democráticamente elegida, lo que equivale a una carta magna promulgada por el pueblo.
En contraste, la Constitución de 1938 fue impuesta por el presidente Getúlio Vargas sin consulta popular, es decir, una carta otorgada por un gobernante.
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