Historia antigua

La ciudad de Atenas: historia, arquitectura y vida cívica

Fundación y origen

Atenas se fundó formalmente alrededor del año 800 a.C. mediante la sinoecia de varias aldeas, proceso que se conservó parcialmente tras la invasión de los dorios. Según Tucídides, el plural de “Atenas” refleja la unión de esas antiguas poblaciones que dieron origen a la ciudad.

La Acrópolis y la defensa

El emplazamiento se eligió por la fortaleza natural que ofrece la Acrópolis; sus habitantes pudieron resistir a los saqueadores que asolaban la región, reforzando sus murallas con el tiempo. Tras 510 a.C. la función defensiva quedó en segundo plano y el recinto se dedicó al culto, especialmente al de Atenea, diosa protectora de la ciudad. Desde 478 a.C. se levantaron murallas que rodeaban Atenas y su puerto, el Pireo. Más allá de las quince majestuosas puertas sólo destacaba el bullicioso barrio de la cerámica, cuya producción inundaba todo el mundo griego; los gimnasios y las escuelas de filosofía se situaban en zonas apartadas para que los jóvenes disfrutaran de la tranquilidad durante los dos años de su ephebéa.

Ágora y vida cívica

La ágora se convirtió en el centro social y político de Atenas, albergando las instituciones democráticas. En verano se suceden acalorados o cordiales debates bajo el pórtico sur y la Stoa Poikile, donde se discute y se filosofiza mientras se observan los cientos de puestos de comida y los pregoneros que atraen a los clientes. En invierno los recintos interiores se llenan de actividad; allí se celebran concursos de oratoria en la peña de la Pnyx, la colina donde se votan todas las leyes atenienses.

El mundo rural

Lejos de ese ambiente cívico, el mundo rural también florecía. Los terratenientes acomodados que no abandonaron sus campos en los límites de Ática disfrutaban de abundantes cosechas, aunque carecían del poder político que otorgaba la posesión de extensas propiedades.


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