Historia antigua

La ciudadanía en Atenas

Requisitos de la ciudadanía antes de 451 a.C.

Hasta 451 a.C., para ser ciudadano ateniense había que ser varón nacido de padre ateniense y haber completado la ephebia entre los 18 y los 20 años, es decir, estar preparado para defender la ciudad. La ephebia era una formación militar y cívica que permitía a Atenas garantizar su defensa sin mantener un ejército permanente y, al mismo tiempo, protegerla de la amenaza de la tiranía.

Reforma de Pericles

En 451 a.C., Pericles modificó la ley y concedió la ciudadanía bajo la condición única de que tanto el padre como la madre fueran ciudadanos atenienses, lo que limitó la proliferación de nuevos ciudadanos originados en matrimonios mixtos.

Exclusiones y excepciones

Esclavos, mujeres (consideradas propiedad o menores eternos) y metecos (extranjeros residentes) estaban excluidos de la comunidad política, como en la mayor parte de las polis griegas. Sin embargo, un meteco griego que realizara hazañas extraordinarias para la ciudad podía recibir la ciudadanía de forma excepcional, a cambio de una multa y siempre mediante una votación de la Asamblea (Eclésia) compuesta por unos 6 000 ciudadanos.

Beneficios de la ciudadanía

La ciudadanía confería poder político, protección judicial (los ciudadanos no podían ser torturados sin proceso ni condenados a tortura) y ventajas económicas: solo los ciudadanos podían poseer tierras. Este privilegio tenía su origen en la tradición democrática ateniense, que heredaba una estructura aristocrática y consideraba la agricultura la única ocupación digna para un ciudadano.

Motivo de la restricción

La medida de Pericles pretendía frenar el aumento desmesurado de la población ciudadana provocado por los matrimonios entre atenienses y metecos, o incluso esclavos.