Adolphe Édouard Casimir Joseph Mortier (1768‑1835) fue duque de Treviso y mariscal del Imperio francés, nacido en Le Cateau‑Cambrésis y fallecido en París.
Primeros años y carrera en la Revolución
Hijo de Antoine‑Charles‑Joseph Mortier, diputado a los Estados Generales, ingresó como capitán en el 1.º Batallón de Voluntarios del Norte. En 1791 se convirtió en segundo teniente y participó en las campañas de 1792‑1793 en la frontera noreste, Holanda, el Mosa y el Rin. Demostró valor en los combates de Jemappes, Neerwinden y Sellemberg cerca de Lovaina.
Durante el asedio de Valenciennes resistió seis horas en el río Persa con 150 hombres tras la evacuación del campamento de Famars. En octubre de 1793 fue nombrado adjunto‑general en Hondschoote y, tras una herida en Dourlers, volvió a distinguirse en Mons, Bruselas, Lovaina y Fleurus.
Guerra contra la Segunda Coalición
En 1794, bajo el mando de Kléber, tomó el fuerte Saint‑Pierre y, siguiendo órdenes de Marceau, cruzó el Rin en Neuwied. En 1796 dirigió los puestos avanzados del ejército del Sambre‑et‑Meuse bajo Lefebvre, destacando en Altenkirchen, Friedberg y la captura de 2 000 prisioneros en Wildendorf. Logró la rendición de Frankfurt y forzó la retirada del general Wartensleben hacia Bamberg.
Promovido a brigadier general en 1799, participó en la captura de Lieptengen y, el 27 de septiembre de 1799, tomó el mando de la 4ª división del ejército de Helvetia. Contribuyó a la expulsión total del enemigo del territorio suizo y a las operaciones en los Grisones.
Servicio bajo el Consulado y el Imperio
En 1803 el Primer Cónsul le encargó la invasión de Hannover; tras cruzar el Waal con 14 000 hombres obligó al mariscal de campo Waldomen a firmar el tratado de Sublingen (3 de junio), que puso a Francia al mando del electorado. Recibió elogios de Napoleón y fue nombrado uno de los cuatro comandantes de la Guardia Consular, con especial responsabilidad sobre la artillería.
En 1804 fue ascendido a mariscal de Francia y, años después, recibió la Gran Águila de la Legión de Honor y la Cruz de la Orden de Cristo de Portugal.
Campañas principales
- 1805‑1806: Comandó un cuerpo del Gran Ejército en la campaña de Ulm, destacándose en Dürrenstein.
- 1807: Lideró el VIII cuerpo (tropas gala‑batavas) en Hannover y el norte de Alemania, capturó Cassel y Naumburg, y venció a los suecos en Anklam antes de brillar en Friedland.
- 1808‑1809: Al mando del V cuerpo en la Península Ibérica, participó en el asedio de Zaragoza y obtuvo la victoria de Ocaña (18 de noviembre de 1809), derrotando a más de 60 000 españoles con menos de 30 000 franceses.
- 1811‑1812: Dirigió el asedio de Cádiz y la batalla de Gebora (19 de febrero de 1811). En la campaña rusa comandó la Guardia Imperial Joven y, tras la desastrosa retirada, reorganizó la Guardia en Frankfurt‑am‑Main.
- 1813‑1814: Luchó en Lützen, Bautzen, Dresde, Wachau, Leipzig y Hanau. Defendió París en 1814, rechazando la rendición ante el ejército aliado en la llanura de Saint‑Denis.
Últimos años y muerte
Tras la Restauración, Mortier sirvió a Luis XVIII como comisario extraordinario de la 16ª división y fue nombrado Caballero de San Luis y Par de Francia. Durante los Cien Días volvió al bando napoleónico, recibió el título de miembro de la nueva Cámara de Pares y supervisó la frontera oriental y septentrional.
Después de la segunda Restauración fue expulsado de la Cámara de Pares, pero volvió a ocupar cargos públicos: gobernador de la 15ª división en Rouen, diputado del Norte y, en 1825, recibió la Orden del Espíritu Santo. En 1830 fue nombrado Gran Canciller de la Legión de Honor y, entre 1830‑1831, embajador en San Petersburgo.
En noviembre de 1834 aceptó, a regañadientes, el cargo de Ministro de Guerra y Presidente del Consejo bajo Luis‑Felipe I. Su gestión fue percibida como débil y, el 20 de febrero de 1835, presentó su renuncia por motivos de salud.
El 28 de junio de 1835, mientras acompañaba al rey en una revisión de la Guardia Nacional en el Boulevard du Temple, fue alcanzado por la bomba del atentado de Fieschi. Mortier murió poco después, a los 67 años.
Familia
Tuvo cuatro hijos:
- Caroline Mortier de Treviso (1800‑1842), marquesa de Rumigny.
- Napoléon Mortier de Treviso (1804‑1869), segundo duque de Treviso.
- Sophie Malvina Joséphine Mortier de Treviso, condesa de Bellozanne y, tras su segundo matrimonio, condesa de Naïves.
- Ève Stéphanie Mortier de Treviso, condesa Gudin.