Historia antigua

F‑14 vs. MiG‑25: la feroz confrontación entre gigantes en la guerra Irán‑Irak

F‑14 vs. MiG‑25: la feroz confrontación entre gigantes en la guerra Irán‑Irak

Introducción

En 1980 la Fuerza Aérea iraquí recibió 12 cazas MiG‑25P, 12 versiones de reconocimiento MiG‑25R y seis entrenadores MiG‑25PU. Todos eran versiones de exportación, ligeramente inferiores a los modelos soviéticos, por lo que Bagdad exigió y obtuvo una actualización del equipo.

Los primeros encuentros

Los MiG‑25 iraquíes sobrevolaron territorio iraní por primera vez en mayo de 1982, aunque algunas fuentes afirman que el primer choque y el primer derribo de un MiG‑25 se produjo el 7 de septiembre de 1980, antes de que comenzara oficialmente la contienda.

Estos vuelos profundos en el interior iraní obligaron a Irán a desplegar sus mejores armas: los F‑14 Tomcat. Sin embargo, interceptar a los rápidos MiG‑25 no resultó tarea fácil, y la información que los iraquíes obtuvieron de infiltrados iraníes sobre la defensa aérea del país complicó aún más la situación.

El F‑14 comienza a marcar la diferencia

El 16 de septiembre de 1982 el piloto iraní Saram Rostami derribó un Foxbat iraquí en el Golfo Pérsico; un segundo éxito llegó el 1 de diciembre del mismo año. Mientras patrullaba, Rostami recibió aviso de una amenaza a 70 000 pies de altitud y casi Mach 2,5. Aceleró con postcombustor, ascendió a 40 000 pies y, a 40 millas de distancia, lanzó un misil AIM‑54A Phoenix que impactó al MiG‑25, reduciéndolo a una bola de fuego. El piloto iraquí, Abdullah Faraz Mohamed, perdió la vida junto a su avión.

El 4 de diciembre, el Teniente Toufanian abatió otro MiG‑25PD con un AIM‑54. Tras este episodio, el periodo entre agosto 1983 y julio 1985 fue estéril en cuanto a derribos de MiG‑25 por parte de los F‑14. La actividad se reactivó el 3 de julio 1985 y volvió a intensificarse el 15 de febrero de 1986.

Intervención soviética y contra‑medidas electrónicas

En un intento de contrarrestar a los F‑14, la URSS entregó a Irak los MiG‑25BM “Wild Weasel”, diseñados para suprimir defensas aéreas. Uno de ellos fue derribado por un F‑14. En noviembre 1987 se enviaron cuatro unidades adicionales, acompañadas de asesores y técnicos soviéticos, equipadas con misiles anti‑radar AS‑11 Kilter y AS‑12 Karen (Kh‑58U y Kh‑25MP).

El objetivo soviético era probar los sistemas de contramedidas electrónicas del MiG‑25BM contra el radar AWG‑9 del F‑14 y la efectividad de los misiles AS‑11. Los 8 y 9 de noviembre los aviones, pilotados por rusos, lograron destruir radares iraníes; sin embargo, el 11 de noviembre, un MiG‑25BM fue gravemente dañado por un AIM‑54, que alcanzó su objetivo pese a las contramedidas. El misil no explotó, pero provocó un aterrizaje de emergencia que terminó con la destrucción total del avión. Los satélites estadounidenses observaron el suceso y los soviéticos recuperaron los restos.

En julio 1988 los soviéticos volvieron a usar estos cazas con éxito, destruyendo otra instalación de radar iraní. No obstante, el temido radar AWG‑9 del F‑14 siguió siendo prácticamente invulnerable a las contramedidas electrónicas francesas y soviéticas.

Resultados finales

Durante la guerra Irán‑Irak, al menos 12 MiG‑25 fueron derribados por F‑14 iraníes. Muchos de esos aviones eran operados por pilotos soviéticos o de la RDA.