Contexto y motivación
En 1943 estallaron tres importantes revueltas judías: el levantamiento del Gueto de Varsovia y los alzamientos en los campos de exterminio de Treblinka y Sobibor. También hubo rebeliones en los guetos de Vilna y Bialystok. Ante el temor de nuevos y mayores levantamientos, y tras los reveses militares en el Frente Oriental, los nazis decidieron eliminar a todos los judíos obligados a trabajos forzados en los campos de concentración de la zona de Lublin, Polonia.
La decisión alemana
El plan consistió en trasladar a los prisioneros a supuestos "puntos de excavación de trincheras antitanque", que en realidad eran fosas comunes preparadas para el asesinato masivo. El operativo fue supervisado por el coronel de la SS y ex inspector de policía, Christian Wirth, conocido por su brutalidad en los campos de Treblinka, Sobibor y Belzec, donde murieron casi dos millones de personas en cámaras de gas.
Ejecución del operativo
El 3 de noviembre de 1943, el batallón de la Policía Reservada nº 101 (101. EAT), acompañado por unidades del Sonderdienst y por soldados soviéticos y de origen alemán de países del este, llegó a los campos de Majdanek, Tröbitz y Poniatowa. Los prisioneros fueron conducidos en grupos a las fosas y asesinados allí. Para enmascarar el sonido de los disparos, los nazis pusieron música de fondo.
En Majdanek y Tröbitz la masacre concluyó ese mismo día. En Poniatowa, sin embargo, los actos continuaron el 4 de noviembre después de que los internos de un bloque se rebelaran; la SS prendió fuego a los insurgentes, quemándolos vivos.
Víctimas
Se calcula que al menos 42 000 judíos fueron asesinados durante la Operación Fiesta de la Cosecha. Los principales perpetradores fueron los hombres del 101 EAT, ciudadanos de Hamburgo que antes de la guerra llevaban una vida cotidiana y aparentemente normal.