Historia antigua

El autor afirma que la vida sexual de Hitler estaba llena de “cosas raras”

El autor afirma que la vida sexual de Hitler estaba llena de “cosas raras”

Hipótesis sobre la sexualidad de Adolf Hitler

Según la historiadora Emma Craigie, autor de Hitler’s Last Day: Minute by Minute, el líder nazi presentaba diversas anomalías genitales y hábitos sexuales poco habituales. En una entrevista radial, la investigadora citó documentos militares y testimonios de personas cercanas a Eva Braun, la esposa de Hitler, para sustentar sus afirmaciones.

«Parece que Hitler sufría de anomalías genitales. Los historiadores revisaron expedientes médicos y llegaron a esa conclusión. Una de nuestras fuentes habló con varias personas que conocieron a Eva Braun. La gente se preguntaba cómo era su vida sexual y cuál era la orientación sexual del Führer», explicó Craigie en el programa History Hit.

El mito de la “bola única”

El popular canto de la Segunda Guerra Mundial «Hitler sólo tiene una bola» podría estar más cerca de la realidad de lo que se creía.

Hipospadias

Una de las afecciones señaladas es la hipospadias, en la que la abertura de la uretra se sitúa en la parte inferior del pene. Este trastorno a menudo se asocia con un pene de menor tamaño y, en casos extremos, con dificultades para determinar el sexo del recién nacido. El urólogo personal de Hitler, Theodor Morel, habría tomado notas al respecto.

Testículo no descendido

Otra condición que, según la investigadora, pudo afectar la vida íntima de Hitler es la criptorquidia, es decir, la falta de descenso de uno de sus testículos. Craigie afirmó que la relación del dictador con las mujeres era problemática: «Se sentía atraído por chicas mucho más jóvenes y, en muchos casos, estas intentaron suicidarse o lo lograron, como ocurrió con Eva Braun en varias ocasiones».

Relatos de una amistad juvenil

Craigie citó el testimonio de una amiga de la adolescencia de Hitler, quien relató un encuentro cuando él tenía 30 años y ella 16: «Me llevó al bosque, me hizo sentarme junto a los árboles y me miraba fijamente. Tenía dos perros de la raza alsaciana y, para impresionarme, azotaba a su propio perro, llamado Príncipe. Después intenté suicidarme».

Actividad sexual y supuestos tratamientos

Contrario a la idea de que Hitler era asexual, existen informes que sugieren que Eva Braun experimentó la interrupción de su menstruación, lo que podría indicar actividad sexual. Además, se menciona que ambos recurrieron a inyecciones de testosterona bovina, a veces denominadas “la Viagra de la época”.

Fuente: SPUTNIK