Historia antigua

El enigmático motín del acorazado holandés De Zeven Provinciën en 1933

El enigmático motín del acorazado holandés De Zeven Provinciën en 1933

El acorazado De Zeven Provinciën

Construido en 1910, el De Zeven Provinciën era un buque de defensa costera de 101,5 m de eslora, 6.530 toneladas de desplazamiento y una velocidad máxima de 16 nudos. Su armamento incluía dos cañones de 283 mm, cuatro de 150 mm, diez de 75 mm, cuatro de 37 mm y una obús de 75 mm. Tripulaba a 452 hombres.

Al incorporarse a la flota colonial, el acorazado se instaló en Surabaya, Indonesia, en 1911. No vio acción durante la Primera Guerra Mundial, ya que Holanda mantuvo la neutralidad y no hubo rebeliones en sus colonias.

El motín

El 5 de febrero de 1933, 50 tripulantes holandeses y 190 indonesios que estaban a bordo se sublevaron y tomaron el control del buque. Según la mayoría de los testimonios, el alzamiento comenzó con diez marineros indonesios.

Los rebeldes dirigieron el acorazado hacia el sur, a lo largo de la costa de Sumatra, sin notificar a las autoridades. Ante la situación, el ministro de Defensa holandés, Laurentius Dekker, ordenó un ataque aéreo. El 10 de febrero, cinco aviones Dornier Do J Wal y tres bombarderos ligeros Fokker T despegaron para localizar el buque.

Al encontrarlo, los aviones lanzaron bombas de 50 kg. Una de ellas, proveniente del avión D‑11, impactó el barco y mató a 23 de los mutinos. El resto, aterrorizado por el inesperado bombardeo, se rindió. Sólo después de la capitulación se investigaron las causas del motín, que hasta hoy siguen sin resolverse.

Causas propuestas

Diversas teorías han intentado explicar el alzamiento:

  • La presencia de marineros de ideología comunista a bordo.
  • Una reacción espontánea a los recortes salariales y a las duras condiciones de vida en un buque obsoleto.
  • La heterogeneidad de la tripulación y el bajo nivel de moral que predominaba en la marina holandesa de la época.
  • El clima de tensión política en las colonias holandesas, que había alimentado revueltas previas.

Algunos comparan este episodio con un motín británico ocurrido 18 meses antes, también sofocado rápidamente.

Consecuencias y juicio

De los rebeldes, 40 fueron condenados a largas penas de prisión. El capitán del barco, P.M. Eikenboom, y varios oficiales fueron hallados culpables de negligencia por encontrarse en tierra cuando estalló el motín; el capitán recibió cuatro meses de cárcel y fue expulsado de la marina.

El suceso tuvo un fuerte impacto en la sociedad holandesa. Marcó un giro hacia la derecha del espectro político en los años 30. El nuevo gobierno del oficial retirado Hendrikus Kolijn tomó medidas para eliminar cualquier influencia socialista‑izquierdista tanto en las fuerzas armadas como en la administración pública.

Los seguidores nazis de Hitler en Holanda aprovecharon el episodio para ganar votos y militantes, mientras que el Partido Comunista holandés lo interpretó como el inicio de una revolución anticolonial; su líder, Henk Schneevliet, fue encarcelado durante cinco meses.

El destino del acorazado

Tras las reparaciones, el buque volvió a servir bajo el nombre de Soerabaja. Durante la Segunda Guerra Mundial combatió contra los japoneses y fue hundido en aguas poco profundas del puerto de Surabaya el 18 de febrero de 1942 por bombarderos japoneses. Los japoneses lo recuperaron, lo convirtieron en una plataforma de artillería flotante y lo emplearon para defender el puerto. Finalmente, en 1943, bombas aliadas lo hundieron de forma definitiva.

El enigmático motín del acorazado holandés De Zeven Provinciën en 1933