El asesinato de León Trotsky en México
Las marcas de balas todavía se observan en la fachada de la casa de Coyoacán donde, hace ocho décadas, el revolucionario ruso León Trotsky fue asesinado. El primer intento contra su vida, el 24 de mayo de 1940, fracasó; pero el 20 de agosto de ese mismo año el plan de Stalin se consumó.
«Ya estoy familiarizado con la muerte», declaró Trotsky al periódico mexicano El Universal tras sobrevivir al atentado. «El odio negro de Stalin me persiguió hasta la mitad del mundo».
El asesino: Ramón Mercader
El responsable del segundo ataque fue Ramón Mercader, un comunista español convertido en agente de la NKVD bajo las órdenes directas de Josef Stalin. Mercader se infiltró en el círculo de Trotsky haciéndose pasar por enamorado de una trotskista neoyorquina y, el 20 de agosto de 1940, lo hirió de muerte con una piqueta de escalera.
El escritor cubano Leonardo Padura, autor de El hombre que amaba a los perros, describe el crimen como “ideológico y simbólico”. En su novela, el asesino es encontrado en La Habana, donde Mercader vivió sus últimos años (1913‑1978).
El legado del exiliado
La casa de Trotsky, ubicada en el tranquilo distrito de Coyoacán, fue convertida en museo. Allí se conservan torres de vigilancia, muros altos y las huellas de balas dejadas por el equipo de Stalin, que permiten imaginar los últimos días del líder bolchevique. Su tumba lleva grabado una hoz y un martillo.
León Trotsky nació el 7 de noviembre de 1879 en Ucrania bajo el nombre de Lev Davidovich Bronstein. Fue fundador del Ejército Rojo y, junto a Vladimir Ilich Lenin, impulsó la revolución de octubre de 1917 que derrocó al zar Nicolás II. Tras romper con Stalin, fue expulsado de la URSS en 1929 y vivió en Turquía, Francia y Noruega antes de instalarse en México en 1937, gracias al apoyo del pintor Diego Rivera y la intervención de Frida Kahlo.
El primer intento y la seguridad reforzada
El 24 de mayo de 1940, Trotsky y su esposa Natalia Sedova sobrevivieron al primer atentado al refugiarse bajo la cama. El hecho los obligó a reforzar la seguridad del domicilio, pero la vigilancia no fue suficiente para detener a Mercader.
El final trágico
Aunque la piqueta le causó una herida grave en la cabeza, Trotsky logró pedir ayuda y el asesino fue detenido. Sin embargo, el revolucionario falleció al día siguiente, a los 60 años.
Repercusiones actuales
La figura de Trotsky sigue generando controversia. La serie rusa “Trotsky”, distribuida por Netflix en 2019, lo presenta como un villano y la familia del líder se negó a que filmaran en la casa‑museo. Según Padura, “es difícil encontrar a alguien que se declare estalinista hoy, mientras que el trotskismo sigue teniendo adeptos”.
Fuente: APE‑ME