La Restauración Meiji de 1868 marcó el inicio de una política expansionista en Asia Oriental. A pesar de contar con escasos recursos naturales, Japón imitó a las potencias occidentales en su afán de construir un imperio colonial. Su principal rival fue Rusia, a quien derrotó en la guerra de 1904‑1905, obteniendo el control de Port Arthur y la península de Liaodong. Cinco años después, en 1910, Corea fue anexada. En 1931, Japón invadió Manchuria.
Periodo Edo (1600‑1867)
1603: Tokugawa Ieyasu se proclama shogun y establece su gobierno en Edo (actual Tokio).
1633: Se prohíben los viajes al extranjero, los libros extranjeros y el catolicismo, castigados con la muerte.
1720: Se permite la importación de libros extranjeros; el país sufre desastres naturales y problemas económicos.
1854: Estados Unidos obliga al shogunato a abrir sus puertos al comercio internacional.
Periodo Meiji (1868‑1912)
1867: El emperador Meiji asciende al trono; el año siguiente comienza la era Meiji.
1880: Reforma del sistema monetario y creación del Banco de Japón.
1894‑1895: Primera guerra sino‑japonesa; Japón refuerza su carácter militar y sus ambiciones territoriales.
1904‑1905: Guerra ruso‑japonesa, en la que Japón sale victorioso y amplía sus posesiones.
1910: Anexión de Corea tras tres años de conflictos.
1912: Fallecimiento del emperador; los partidos políticos empiezan a ganar influencia.
Periodos contemporáneos
1912‑1926: Periodo Taishō.
1926‑1989: Periodo Shōwa.
1989‑presente: Periodo Heisei.