Introducción
El Experimento de Filadelfia es una de las leyendas militares más difundidas y a la vez más escalofriantes de la historia. Desde la Segunda Guerra Mundial se ha tratado como una conspiración, pero ¿cuánta verdad encierra realmente?
La leyenda del 28 de octubre de 1943
Según la historia, el 28 de octubre de 1943 el destructor USS Eldridge (DE‑173) habría sido sometido a experimentos secretos para lograr la invisibilidad ante los radares enemigos y, de paso, la teletransportación. Se cuenta que una luz verde‑azulada rodeó el casco mientras los generadores giraban, y que, de repente, el barco desapareció del astillero de Filadelfia para reaparecer minutos después en el astillero naval de Norfolk, Virginia, a 350 km al sur, para volver a materializarse en Filadelfia.
Consecuencias alegadas para la tripulación
Los relatos afirman que el experimento provocó efectos terroríficos: algunos tripulantes quedaron locos, otros se volvieron invisibles, varios se incendiaron misteriosamente o desaparecieron para fundirse con la estructura del buque. Estas afirmaciones aparecen en documentos supuestamente clasificados, aunque nunca se ha presentado evidencia verificable.
¿Quién alimentó el mito?
El principal impulsor de la historia fue Carl Allen, quien usó el seudónimo Carlos Miguel Allende. En 1956 envió una serie de cartas al astrónomo y escritor Morris Jessup, autor de The Case for the UFO. Allen alegaba haber presenciado el experimento y afirmaba que Einstein le había enseñado una teoría de campo unificado que permitía tal hazaña. Jessup, fascinado por la teoría de los «ancient astronauts», difundió las cartas y ayudó a que la historia cobrara notoriedad.
Versiones más plausibles
La Marina de EE. UU. confirma que el USS Eldridge participó en una operación de desmagnetización (degaussing) en 1943. Este proceso envuelve el casco con cables eléctricos para neutralizar su firma magnética y protegerlo de minas submarinas; el buque sigue siendo visible a simple vista y a los radares, pero su campo magnético se reduce drásticamente. La explicación de la desmagnetización es la que la mayoría de historiadores consideran la más razonable.
Otro factor que alimentó la confusión fueron los canales interiores que unen Filadelfia con Norfolk, lo que permitía que un barco recorriera la distancia en pocas horas, facilitando la idea de un “salto” instantáneo.
El USS Eldridge como destructor "Leon" en la Armada Griega
En 1951 el Eldridge fue transferido a la Marina Helénica bajo el programa de ayuda estadounidense y rebautizado como DES Leon. Sirvió hasta 1992, y durante su vida naval se le asociaron sucesos extraños: desapariciones temporales durante ejercicios en el mar Jónico, áreas selladas sin explicación y reportes de problemas psicológicos y neurológicos entre la tripulación.
El destructor fue desmantelado en 1999 en el astillero de Pireo, tras ser vendido a la empresa V&J Scrapmetal Trading Ltd.
Conclusión
El Experimento de Filadelfia combina hechos reales (la desmagnetización del Eldridge) con relatos sensacionalistas, testimonios poco verificables y la imaginación de escritores como Allen y Jessup. La versión técnica explica la mayor parte de los rumores, mientras que la parte de invisibilidad y teletransportación permanece en el terreno de la ficción.
Fuente: NATION