Un hallazgo que reescribe la historia de la vida
Según un nuevo estudio genético israelí, los primeros seres vivos que "respiraron" oxígeno aparecieron hace aproximadamente 3,1 mil millones de años, casi 600 millones de años antes del conocido Gran Evento de Oxigenación que llenó la atmósfera terrestre de oxígeno hace 2,4 mil millones de años.
Cómo se llegó a la conclusión
Un equipo dirigido por el bioquímico Dan Tawfik del Instituto Weizmann analizó los genomas de 130 familias de procariotas, descendientes de los microbios más antiguos de la Tierra. A partir de genes de unas 700 enzimas que utilizan o generan oxígeno, construyeron un árbol filogenético y, mediante la técnica del "reloj molecular", estimaron la fecha de aparición de cada enzima.
Resultados principales
De las 130 familias estudiadas, 36 pudieron fecharse con relativa precisión. "Observamos algo bastante impresionante: una clara aparición de microbios que usaban oxígeno entre 3 y 3,1 mil millones de años atrás", declaró el Dr. Tawfik. De esas 36, 22 emergieron justo en ese intervalo, 12 un poco después y solo dos antes.
La aparición de proteínas oxígeno‑dependientes marcó una transición crucial de un mundo mayoritariamente anaeróbico a uno con respiración aeróbica. Aunque se sabe que las cianobacterias producían oxígeno como subproducto a partir de hace ~3,5 mil millones de años, su uso como agente respiratorio tomó varios cientos de millones de años más.
Implicaciones evolutivas
El estudio sugiere que, hace unos 3,1 mil millones de años, surgieron microbios capaces de "respirar" oxígeno para obtener más energía. Probablemente esta capacidad se desarrolló lentamente en nichos aislados y se expandió gradualmente por el planeta durante cientos de millones de años.
Tras el Gran Evento de Oxigenación, el planeta experimentó una transformación drástica: el aumento del oxígeno permitió la evolución de organismos multicelulares, y eventualmente de animales y humanos.
Opiniones contrastantes
Algunos científicos, como el biólogo evolutivo Patrick Shih de la Universidad de California, Berkeley, advierten que el método del reloj molecular aún está en desarrollo y que sus estimaciones presentan incertidumbres significativas.
APE‑ME