Historia antigua

Supermarine Spitfire: la leyenda cumple 85 años... "un puro corcel de carreras"

Supermarine Spitfire: la leyenda cumple 85 años...  un puro corcel de carreras

Un ícono de la aviación

Considerado uno de los aviones más emblemáticos de la historia, el Supermarine Spitfire participó en la mayoría de los frentes de la Segunda Guerra Mundial: Europa Occidental, el Mediterráneo, el Norte de África, la Unión Soviética, el Extremo Oriente y el Pacífico Sur. Su nombre quedó ligado al triunfo aliado contra el nazismo. Fue el único caza que estuvo en producción antes, durante y después del conflicto; se fabricaron 20 341 unidades en más de veinte variantes, sin contar las modificaciones posteriores al ensamblaje.

Orígenes y desarrollo

El Spitfire nació de la genialidad del ingeniero británico Reginald J. Mitchell, jefe de diseño de Supermarine. La empresa ya había destacado en la década de 1930 con hidroaviones de carreras; en 1931 ganó por segundo año consecutivo el Snyder Trophy y batió el récord mundial de velocidad (651 km/h). Estas raíces deportivas influyeron en la filosofía del Spitfire: velocidad, agilidad y elegancia.

El 5 de marzo de 1936, el piloto de pruebas Matt Summers cerró la cubierta del prototipo “Type 300”, equipado con una hélice de madera de dos palas y un motor Rolls‑Royce Merlin de 750 hp. No imaginaba que ese vuelo histórico lo convertiría en uno de los “Few”, los pilotos que, cuatro años después, defenderían el Reino Unido de los bombardeos de la Luftwaffe.

Diseño y armamento

El proyecto original contemplaba solo cuatro ametralladoras, pero la insistencia de un oficial de la RAF y los cálculos de la joven Hazel Hill demostraron que ocho armas de calibre .303 in (Browning) eran necesarias para alcanzar al menos 1 000 disparos por minuto y superar a los cazas enemigos.

En septiembre de 1937 el K5054, con sus ocho cañones, estuvo listo para la producción industrial. El primer modelo, el Spitfire Mark I, recibió un pedido de 310 unidades por parte del Ministerio de Aire; el 19.º Escuadrón de Cazas de la RAF fue el primero en operarlo.

El primer vuelo y la tragedia del creador

El 5 de marzo de 1936 se realizó el primer vuelo del K5054 en Hampshire, zona que más tarde viviría los intensos combates aéreos de la Batalla de Inglaterra. Lamentablemente, Reginald J. Mitchell falleció de cáncer a los 42 años, en el verano de 1937, sin ver su obra entrar en serie. El propio prototipo se estrelló el 4 de septiembre de 1939, un día después de que Gran Bretaña declarara la guerra a la Alemania nazi.

Del siglo XX al XXI: legado y supervivencia

De los más de 20 000 Spitfires construidos entre 1938 y 1948, solo 240 sobreviven hoy, y alrededor de 60 están en condiciones de vuelo. Entre ellos destaca el Spitfire griego MJ755, restaurado recientemente en Biggin Hill (Reino Unido) y que pronto regresará a Grecia para participar en conmemoraciones históricas.

Otros 70 ejemplares se exhiben en museos y colecciones privadas como piezas estáticas, mientras que unos 110 permanecen en almacenes esperando su restauración. Recuperar y reconstruir un Spitfire suele ser costoso y complejo. Un caso emblemático es el Spitfire Mk 1 P9374, encontrado en los años 80 bajo la arena de una playa en Calais, donde había quedado sepultado tras la evacuación de Dunkerque. El piloto, el teniente Peter Casenow, sobrevivió al accidente pero falleció antes de que el avión fuera rescate. Sorprendentemente, sus ametralladoras seguían operativas. Tras una restauración completa, el avión volvió a volar sobre el histórico aeropuerto de Duxford en 2011, setenta y un años después de su caída.

Fuente: Vassilis Pias, APE‑MPE