Introducción
Resulta curioso que la batalla más larga y dura que libró solo el ejército de EE. UU. durante la Segunda Guerra Mundial sea poco conocida. La escasa cobertura mediática y el elevado número de bajas –casi tantas como las combinadas de la batalla de Gettysburg en la Guerra Civil– han relegado al Bosque de Hürtgen a un segundo plano.
Ubicación y entorno
El bosque se sitúa en el suroeste de Renania del Norte‑Westfalia, Alemania, entre las ciudades de Aquisgrán, Monschau y Düren, y marca la frontera con Bélgica. Con una superficie de unos 1.300 km², está atravesado por el río Rur. La orografía es accidentada: solo los mesetas están despejados, mientras que valles y laderas están cubiertos por densos bosques de coníferas. Los caminos son escasos, lo que lo convierte en un lugar poco frecuentado por excursionistas, salvo aquellos interesados en la historia militar.

Museos y monumentos
El Museum Hürtgenwald 1944 und im Frieden, inaugurado en 1983 en una antigua granja de piedra, es el principal punto de interés. En sus proximidades se encuentran tres cementerios que albergan los restos de combatientes muertos tanto durante la guerra como después, cuando municiones de fósforo blanco explotaron en el verano de 1945 y minas sin desactivar causaron decenas de víctimas.
Otros atractivos son los restos de los búnkeres de la Línea Siegfried y dos monumentos: la escultura circular A Time for Healing, erigida en 2004 sobre el puente del sendero Kall, y una placa de bronce dedicada por los estadounidenses al teniente alemán Friedrich Lengfeld, quien murió ayudando a un soldado enemigo herido por una mina.

Contexto estratégico
En otoño‑invierno de 1944‑45, la ofensiva aliada conocida como Operación Queen pretendía abrir un paso hacia el Rin tras el fracaso de la Operación Market‑Garden. El objetivo era penetrar la Línea Siegfried por Aquisgrán, bajo el mando del First United States Army liderado por el general Courtney Hodges.
Se enfrentó al Heeresgruppe B, comandado por el mariscal de campo Walter Model, veterano del Frente Oriental y asesor de Hitler en la reorganización de la defensa alemana. Model propuso alternativas, pero el alto mando aliado insistió en avanzar, obligando a los alemanes a detener la ofensiva en el bosque de Hürtgen.

Fuerzas en combate
Los estadounidenses desplegaron aproximadamente 120.000 hombres (13 divisiones: 7 de infantería, 3 aerotransportadas, 3 blindadas y un batallón de Rangers). Los alemanes contaron con unas 80.000 tropas (14 divisiones: 12 de infantería, 1 de paracaidistas y 1 blindada), reforzándose progresivamente a medida que la batalla se prolongaba.

Desarrollo de la batalla
En septiembre de 1944 los estadounidenses iniciaron la ofensiva hacia Schmidt y Monschau, tomando Schevenhütte y Lammersdorf. El terreno boscoso y el clima frío‑nevado con barro dificultaron el avance de los tanques Sherman, que apenas lograron avanzar 1,5 km en dos días antes de quedar atrapados en minas y fuego de mortero.
El apoyo aéreo se vio retrasado hasta noviembre por el mal tiempo, lo que obligó a los soldados a luchar a pie bajo fuego constante. A pesar de capturar puestos como Simonskall, Vossenack y Kommerscheidt, la 116ª División Panzer lanzó un contraataque que devolvió gran parte del terreno conquistado.

El 14 de noviembre se reanudaron los combates; el VII Corps, reforzado días después, intentó despejar el bosque, pero los nidos de ametralladoras y cañones ocultos en la maleza provocaron 300 bajas en apenas 72 horas. El barro impedía el suministro y la evacuación, mientras que los alemanes recibían dos divisiones de refuerzo, limitando el progreso estadounidense a menos de un kilómetro por día.
El 29 de noviembre los aliados tomaron Langerwehe‑Merode y, el 6 de diciembre, los Rangers conquistaron la colina 400. Sin embargo, los alemanes recapturaron ambas posiciones tres días después, y el 13 de diciembre perdieron Kesternich para volver a tomarlo poco después. Ese mismo día comenzó la ofensiva alemana “Wacht am Rhein” en las Ardenas, absorbiendo gran parte de las unidades que combatían en Hürtgen.

Consecuencias y cifras
En febrero de 1945 los estadounidenses retomaron la Operación Queen, cruzaron el bosque con menos resistencia y el 10 de ese mes capturaron la presa del Ruhr, coordinados con el Ninth Army y el XXX Corps británico en la Operación Clipper.
El costo humano fue devastador: ambas partes acumularon alrededor de 250.000 bajas (muertos, heridos y enfermos). Se estima que los alemanes perdieron unas 28.000 personas, mientras que las fuerzas estadounidenses sufrieron 33.000 muertos y heridos, a los que se suman 9.000 más por enfermedad, accidentes y congelación.
Por su duración (casi cinco meses, o seis si se incluyen los combates de 1945) y su intensidad, la Batalla del Bosque de Hürtgen es considerada la más larga librada exclusivamente por el ejército de EE. UU. y una de las más prolongadas de la Segunda Guerra Mundial en territorio alemán.