El contexto del ataque a Pearl Harbor
El 7 de diciembre de 1941, a pocos minutos antes de las ocho de la mañana, trescientos cincuenta aviones japoneses provenientes de seis portaaviones sobrevolaron la isla de Oahu y lanzaron su ataque contra la base naval de Pearl Harbor. En tan solo dos oleadas hundieron cuatro acorazados, dañaron otros cuatro, destruyeron tres cruceros, tres destructores, un buque de entrenamiento y un minador, y abatieron 188 aviones. El saldo fue de casi 2 500 muertos.
Aunque el asalto fue tácticamente exitoso, estratégicamente no logró los objetivos esperados: los acorazados pudieron volver al servicio y los depósitos de combustible, astilleros y centrales eléctricas quedaron intactos. Sin embargo, el ataque obligó a Estados Unidos a entrar en la Segunda Guerra Mundial y generó una profunda preocupación en Hawái sobre la posibilidad de nuevos bombardeos o una invasión.
El nacimiento de WARD
En medio de la tensión, el brigadier general Howard C. Davidson del Cuerpo Aéreo del Ejército contactó a Una Walker, esposa de militar y colaboradora de la Cruz Roja, solicitándole veinte mujeres “inteligentes y fiables” para una misión secreta. Walker reunió a sus contactos y, el 26 de diciembre de 1941, les explicó en el Royal Hawaiian Hotel la creación de un cuerpo femenino destinado a la defensa aérea del archipiélago. Así nació WARD (Women’s Air Raid Defense), cuyo objetivo era asumir funciones que tradicionalmente desempeñaban los hombres, liberándolos para tareas de combate directo.
Las candidatas debían ser voluntarias, no tener hijos y mantener en secreto su labor. Aceptaron, y el programa se amplió rápidamente a unas cien mujeres, con edades entre 20 y 34 años, sometidas a pruebas de aptitud y a dos semanas de entrenamiento.
Entrenamiento y funciones
El 1 de enero de 1942 el entrenamiento comenzó en el Palacio ‘Iolani, convertida en sede provisional del gobierno militar. Allí aprendieron a registrar con precisión la posición de cada avión detectado por radar y a trasladar esas posiciones a un gran mapa mediante figuras móviles, tal como se muestra en numerosas películas de la época.
Se les asignaron dos roles:
- Oscar: operador de radar.
- Rascal: responsable de mover las figuras en el mapa.
El sistema de detección, desarrollado a finales de los años 30 con la ayuda del británico Sir Robert Watson‑Watt, había sido adoptado poco a poco por la Marina de los EE. UU., pero la coordinación de comunicaciones aún necesitaba mejoras.
El 1 de febrero de 1942 las mujeres fueron trasladadas al Fort Shafter, sede del Cuartel General de Asia‑Pacífico, donde operaban en el Information and Control Center (ICC) bajo el apodo de “Little Robert”. Trabajaban en turnos de seis horas, cubriendo las 24 horas del día durante ocho días seguidos, seguidos de 32 horas de descanso. Su salario oscilaba entre 145 y 225 dólares mensuales, conforme a la Orden Ejecutiva 9063 de Roosevelt, que les concedía el estatus de funcionarias federales.
Operaciones y momentos críticos
El único episodio de alta tensión ocurrió el 5 de marzo de 1942, cuando el radar detectó dos aviones no identificados que no respondían a los protocolos. Tras una lluvia y oscuridad, los focos iluminaron dos Kawanishi H8K (códigos "Emily") que habían despegado de las Islas Marshall para atacar un portaaviones, pero se perdieron. Ambos bombardearon sin causar víctimas ni daños.
El sistema funcionó correctamente y, cuando se acercó la Batalla de Midway (4‑7 de junio de 1942), las operadoras de WARD controlaron el intenso tráfico aéreo y ayudaron a identificar desviaciones de los pilotos novatos. Tras la victoria, la amenaza japonesa a Hawái disminuyó y muchas mujeres dejaron el servicio o pasaron a la reserva.
Desmantelamiento y legado
En 1945, tras el fin de la guerra, WARD se disolvió; su último turno fue el 27 de septiembre de 1945, cuando fueron reemplazadas por personal militar. La documentación del cuerpo se perdió en un incendio de 1983, por lo que gran parte de la información proviene de artículos de prensa y obras como Radar Girls de Sara Ackerman.