
Contexto de la Primera Guerra Mundial
Durante la Primera Guerra Mundial (1914‑1918) el Imperio Otomano, bajo el sultán, se alió con Alemania contra el Reino Unido. Para los ulama y clérigos musulmanes de todo el mundo, el sultán era el califa, es decir, su líder religioso y político, y Estambul era el centro del Islam. En la misma contienda, el ejército británico reclutó a soldados indios, entre los que había muchos musulmanes. Así, los musulmanes indios se vieron en la contradictoria situación de luchar bajo la bandera británica contra el califa que consideraban su legítimo jefe.
El movimiento Khilafat y la no cooperación
Temiendo que la derrota del Imperio Otomano provocara la desaparición del califato, los musulmanes de la India fundaron el Comité Khilafat al estallar la guerra y se opusieron a enviar tropas contra Turquía. Simultáneamente, surgió el movimiento Khilafat contra el dominio británico en la India. Las autoridades coloniales detuvieron a sus líderes, Muhammad Ali y Shaukat Ali.
En ese mismo periodo Mahatma Gandhi lanzó la campaña de no‑cooperación. Gandhi solicitó a los musulmanes que se sumaran a este programa del Congreso y, a cambio, prometió apoyar la causa del Khilafat. Dado que los objetivos hindúes y musulmanes parecían converger, ambas luchas se unieron rápidamente, con el Congreso respaldando públicamente al movimiento Khilafat.
Gandhi y la relación con los musulmanes
Según el historiador Yagnik, “Gandhi comenzó a pronunciar discursos indiscriminados sobre el Khilafat y se puso al frente de la defensa del Islam”. El Tratado de Sèvres, que desmembró el Imperio Otomano tras la guerra, intensificó el sentimiento de traición entre los musulmanes indios y revitalizó el movimiento Khilafat.
Los musulmanes deseaban que los territorios árabes y los lugares sagrados permanecieran bajo la autoridad del califa, tal como lo había establecido el Estado islámico. Sin embargo, en 1922 Gandhi suspendió la campaña de no‑cooperación tras el incidente de Chauri‑Chaura, lo que provocó una fuerte crítica musulmana y la ruptura del pacto comunal de Lucknow.
Ruptura y críticas musulmanas
Una facción de musulmanes, ya escéptica del pacto de Lucknow, temía que el liderazgo de Gandhi anulara la identidad separada de la comunidad. Durante el Khilafat y la no‑cooperación, percibieron que sus intereses no estaban siendo atendidos y comenzaron a atacar a Gandhi con dureza, acusándolo de traición.
Aunque Gandhi conocía el Corán mejor que muchos de sus contemporáneos y guardaba tanto el Corán como la Bhagavad‑Gita en su escritorio, los líderes musulmanes que practicaban la política confesional lo veían como un vehículo de la hegemonía hindú. Por ello, consideraron su liderazgo inválido y lo denunciaron como un intento de manipular a los musulmanes para sus propios fines.
Conclusión
En 1920 los musulmanes apoyaron la no‑cooperación pese a sus dudas, impulsados por la promesa de Gandhi de lograr el Swaraj en un año. Cuando la campaña se interrumpió en 1922, muchos musulmanes sintieron una nueva traición, lo que alimentó la propaganda separatista que acusaba a Gandhi de “engañar a los musulmanes para sus intereses egoístas”. Este desencanto alimentó disturbios comunales y marcó un punto de inflexión en la relación entre el movimiento nacionalista indio y la comunidad musulmana.