Historia antigua

Violencia communal en la India antes de la lucha por la independencia (1921‑1931)

Violencia communal en la India antes de la lucha por la independencia (1921‑1931)

Orígenes de la violencia Moplah

Los Moplahs musulmanes de Malabar marcaron el inicio de una época de violencia communal en la India del siglo XX. Sus enfrentamientos con la población hindú se remontan al siglo XVIII, cuando bajo el gobierno de Tipu Sultan se registraron los primeros ataques organizados contra hindúes. En el siglo XIX, los agricultores Moplah asesinaron a terratenientes hindúes; la autoridad británica, incapaz de sofocar la revuelta, terminó apoyando a los propietarios hindúes para que conservaran sus tierras.

Rebelión Moplah de 1921

A comienzos del siglo XX, los Moplahs se reorganizaron y reanudaron la matanza de hindúes. En 1921, inspirados por el movimiento khalifa aprobado en la resolución de Karachi de la Liga Musulmana, desataron una ola de violencia contra los propietarios hindúes Nayar, Namboodiri y Jammi. Miles de hindúes fueron asesinados y muchos fueron forzados a convertirse al islam.

Más de un lakh (cien mil) de hindúes abandonaron sus hogares, provocando un cambio demográfico significativo en Kerala. Cuando el gobierno británico intentó proteger a la población hindú, los musulmanes atacaron también a las fuerzas coloniales.

Respuesta británica y consecuencias

En los archivos británicos estos hechos se registraron como rebeliones británico‑musulmanas. Tras la retirada de los administradores en las zonas Moplah, los ataques contra hindúes se reanudaron. Muhammad Haji fue proclamado califa de los Moplahs y alzó la bandera del califato en los distritos de Ernad y Valluvanad, declarando allí un sultanato califal.

El gobierno británico mantuvo la noticia de la masacre en silencio durante mucho tiempo; sin embargo, Veer Savarkar la reveló en una novela conmovedora, lo que avivó el resentimiento hindú. En respuesta, los británicos enviaron tropas de Garhwal, Nepal y Birmania a Malabar, donde mataron a 2.226 insurgentes Moplah, hirieron a 1.615, capturaron a 5.688 y obtuvieron la rendición de 38.256.

Reacciones de los líderes indios

Durante la rebelión Moplah, Gandhi defendió la unidad hindú‑musulmana, lo que generó mayor descontento entre los hindúes. El doctor Shivram Munje, cansado de la política gandhiana, se mostró cada vez más distante del Congreso. Annie Besant describió los hechos como un “regimen khalifa” y denunció la violencia como una muestra del verdadero significado del dominio islámico.

Otras explosiones de violencia communal

Las noticias sobre la represión de los Moplah provocaron tensiones comunales en todo el país. En Multan, Saharanpur y Lahore se registraron ataques musulmanes contra hindúes, saqueos y asesinatos, incluido el del líder Arya Samaj Swami Shraddhanand en su lecho de enfermo.

Los disturbios de Kohat (1924)

En mayo de 1924, el periódico musulmán de Punjab “Lahaul” publicó un poema anti‑hindú que provocó una reacción violenta. Un periódico hindú de Jammu respondió con otro poema. Cuando los hindúes distribuyeron copias del poema en Krishna Janmashtami (22 de agosto de 1924), los musulmanes reaccionaron incendiando casas hindúes, matando a 12 personas, desapareciendo a 13 y hiriendo a 62. Los hindúes, a su vez, atacaron a los musulmanes, dejando 10 muertos y varios heridos. Tras los hechos, los hindúes fueron trasladados de Kohat a Rawalpindi. Gandhi intentó intervenir tres veces sin éxito; Bhai Parmanand, con ayuda del Hindu Sabha local, logró socorrer a los damnificados.