Historia antigua

Alejandro Magno y la conquista de Persia

Introducción

Mientras Alejandro ejecutaba la masacre, Darío envió asesinos que fracasaron. Ante la imposibilidad de eliminar al rival, Darío intentó negociar la paz, pero el rey macedonio exigió la rendición incondicional. Tras el fracaso de los embajadores, Alejandro se dirigió a Egipto.

Egipto

Egipto, tradicional enemigo de Persia, se rindió sin resistencia. Allí Alejandro fue proclamado hijo del dios Amón y “Rey de Baja y Alta Egipto”.

Batalla de Gaugamela (331 a.C.)

En Gaugamela, las fuerzas persas comandadas por Darío III se enfrentaron al ejército macedonio. Alejandro, confiado, ordenó a sus hombres descansar mientras los persas permanecían de guardia toda la noche. Al atacar, los macedonios, descansados, superaron a un ejército persa agotado y desorganizado. Darío fue capturado y su ejército cayó en pánico.

Safo y Babilonia

Tras la victoria, Alejandro entró en Susa, donde se apoderó de los tesoros reales (aprox. 50 000 talentos de plata) y se instaló en el trono aqueménida. Babilonia, sin embargo, quedó intacta; la verdadera recompensa fue la capital persa, Persépolis.

Persépolis

En Persépolis, Alejandro permitió el saqueo de la ciudad y, bajo los efectos del vino y la influencia de la hetaera Thais, ordenó su quema. Con la caída de la capital persa, la guerra greco‑persa llegó a su fin.

Muerte de Darío III y sucesión

Darío III intentó reunir nuevas tropas, pero Alejandro lo persiguió y, en 330 a.C., lo alcanzó en una zona desértica. Darío murió a manos de su propio sátrapa Bessos. Alejandro proclamó que Darío le había nombrado sucesor y se presentó como legítimo heredero del trono persa, realizando sacrificios a Marduk y restaurando la tumba de Ciro.

Gobierno persa y controversias

Adoptó costumbres persas: vestimenta real, harén de 300 concubinas y exigió reverencia. Estas actitudes provocaron tensiones con la nobleza macedonia; los generales Permenio y Filotas fueron ejecutados y, en un famoso episodio, Alejandro mató a su amigo Clito durante un banquete.

Campañas en Asia Central y la India

Después de sofocar a Bessos, Alejandro conquistó Bactria y Sogdiana, aniquilando a pueblos como los jactas y los kirrópoles. En la India, tras tomar el Punjab y fundar ciudades como Nicaea, su ejército se negó a cruzar el río Beas (326 a.C.). Ante la rebelión, Alejandro se retiró, dejando un campamento monumental como símbolo de su paso.

Regreso y muerte

Al descender el Indo, Alejandro dividió su ejército: parte regresó por tierra, otra bajo Nearchus navegó por el mar. La travesía por el desierto de Gedrosia costó la vida a tres cuartas partes del contingente. En Babilonia, el 23 de junio de 323 a.C., murió de fiebre sin haber completado sus planes de expansión.

Legado

Su imperio, que se extendía desde el Danubio hasta el Indo, se fragmentó tras su muerte. Sin embargo, fundó más de 30 ciudades que aún llevan su nombre (Alejandría, Iskandar, Herat, Kandahar, etc.). Alejandro pasó de ser un rey macedonio a un dios para muchos, influyendo en generaciones de militares como César, Napoleón y Suvorov.