Contexto histórico
El emperador romano Tito, conocido por comandar la Primera Guerra Judeo‑Romana, tomó Jerusalén en el año 70 d.C. y ordenó la destrucción del Templo y gran parte de la ciudad.
¿Existió una expulsión?
Los historiadores no encuentran ningún registro fiable que indique que Tito haya decretado la expulsión de la población judía de Judea. Las fuentes contemporáneas describen la conquista y el saqueo, pero no mencionan una orden oficial de desplazamiento masivo.
Lo que sí ocurrió
Tras la caída de Jerusalén, muchos judíos fueron asesinados, esclavizados o huyeron por su cuenta. Sin embargo, la comunidad judía continuó existiendo en otras partes de la provincia y en la diáspora.
En resumen, la idea de una expulsión formal por parte de Tito es un mito; lo que sí se documenta es la devastación de Jerusalén y el sufrimiento de su población.