El ascenso de Atenas
Antes de las Guerras Persas, Atenas era una polis más entre muchas en la Grecia clásica.
Victorias decisivas
La derrota persa en la Batalla de Maratón (490 a.C.) y el triunfo naval en la Batalla de Salamina (480 a.C.) colocaron a Atenas como la potencia dominante del mundo griego.
Dominio de la Liga de Delos
Gracias a su democracia vigorosa, una flota poderosa y líderes como Temístocles, Atenas tomó el control de la Liga de Delos, ampliando su territorio y su influencia.
Conflictos posteriores
El expansionismo ateniense provocó tensiones con otras polis, especialmente Esparta, desembocando en las Guerras del Peloponeso, que agotaron a ambas ciudades‑estado.