En La tempestad de Shakespeare, Prospero puede interpretarse como una figura que simboliza a las potencias coloniales de la época moderna temprana. A continuación, se analizan diez aspectos que revelan cómo el personaje encarna las características y acciones típicas del colonialismo.
1. Posición de autoridad
Prospero, antiguo duque de Milán, ejerce dominio sobre la isla y sus habitantes, reflejando la posición dominante que las metrópolis tenían sobre los territorios colonizados.
2. Control y manipulación
Utiliza la magia para dirigir los acontecimientos, análogo al uso de la coerción y la manipulación política que empleaban los imperios para someter a las poblaciones coloniales.
3. Explotación de recursos
Se beneficia de los alimentos y el agua de la isla mientras los nativos quedan privados de acceso pleno, reproduciendo la extracción de recursos naturales en beneficio del colonizador.
4. Imposición cultural y lingüística
Intenta imponer sus valores y su lengua a los habitantes originarios, tal como las potencias coloniales imponían sus costumbres y lenguas, marginando las tradiciones locales.
5. Colonización y desplazamiento
Su llegada y asentamiento desestabilizan y desplazan a los pobladores originales, semejante al desplazamiento de pueblos indígenas en América y otras regiones.
6. Dinámicas de poder
Las relaciones con Calibán y Ariel evidencian jerarquías de poder propias del colonialismo, donde Calibán representa al pueblo subyugado.
7. Educación y “civilización”
Prospero procura “educar” a Calibán para acercarlo a sus normas, reflejando los intentos coloniales de “civilizar” a los pueblos indígenas.
8. Deseo de control
Su ansia de dominar la isla y sus habitantes imita la ambición de los imperios por expandir sus territorios y su influencia.
9. Uso de la fuerza
Emplea la magia y la violencia para afirmar su autoridad, como los colonizadores recurrieron a la fuerza militar para mantener el control.
10. Reconciliación y declive
Al final renuncia a su poder y regresa a Milán, simbolizando el declive de las potencias coloniales y el surgimiento de los movimientos de descolonización.
Al presentar a Prospero como un personaje complejo, Shakespeare invita al público a reflexionar sobre las implicaciones morales del poder y el legado del colonialismo.