Mito y realidad
Contrario a la creencia popular, los antiguos egipcios no consideraban al cerebro un órgano sin utilidad. Lo reconocían como una parte esencial del cuerpo humano.
Los textos médicos y las prácticas funerarias demuestran que comprendían su papel en la cognición y en el sistema nervioso central. Incluso, su anatomía era estudiada con el nivel de conocimiento y tecnología disponible en la época.
Si bien durante la momificación se extraía el cerebro, esto obedecía a razones rituales y prácticas, no a la percepción de que careciera de función.