Conquistadores españoles y el Imperio Azteca
Hernán Cortés y la caída de Tenochtitlán
En 1519, el conquistador español Hernán Cortés desembarcó en México con un pequeño contingente y pronto se alió con los tlaxcaltecas, enemigos de los aztecas. En 1521, tras una larga campaña que incluyó la famosa La Noche Triste y el sitio de la capital, Tenochtitlán, los españoles lograron tomar la ciudad, poniendo fin al Imperio Azteca.
La muerte de Moctezuma II
Moctezuma II, emperador azteca, inicialmente aceptó negociar con Cortés, pero fue tomado como rehén. Durante los enfrentamientos, murió bajo circunstancias controvertidas, lo que avivó aún más la hostilidad entre ambos bandos.
La Noche Triste
En junio de 1520, los aztecas lanzaron un contraataque que obligó a los españoles a retirarse de Tenochtitlán. La retirada, conocida como La Noche Triste, cobró numerosas bajas para los conquistadores.
El sitio y la caída de Tenochtitlán
El asedio, que se prolongó varios meses, culminó en agosto de 1521 con la rendición de la ciudad. Tras la conquista, Tenochtitlán fue destruida y los españoles establecieron su dominio en la Nueva España.
Conquistadores españoles y el Imperio Inca
Francisco Pizarro y la llegada a Perú
En 1532, el capitán español Francisco Pizarro arribó a la costa peruana y, aprovechando las rivalidades internas del Imperio Inca, buscó alianzas con facciones locales para debilitar al poder central.
Captura de Atahualpa
Durante la batalla de Cajamarca, Pizarro capturó al emperador inca Atahualpa. El monarca ofreció llenar una habitación de oro y plata para asegurar su libertad, pero fue ejecutado en 1533.
Guerra civil inca
El Imperio Inca estaba sumido en una guerra civil entre los hermanos Atahualpa y Huáscar. Este conflicto interno facilitó la conquista española.
Caída de Cusco
En 1533, las fuerzas de Pizarro tomaron la capital inca, Cusco, marcando un punto de inflexión decisivo. La ciudad, una de las más importantes del imperio, quedó bajo control español.
Establecimiento del dominio español
Con la captura de Cusco, los españoles consolidaron su autoridad en la región, y el Imperio Inca se desintegró. Las riquezas incas alimentaron la expansión del Imperio español en América.