El proceso de registro
Una vez superada la selección, los prisioneros son sometidos a lo que se conoce como registro. En esta fase se les quita toda la ropa, se les rapa la cabeza y se les asigna un uniforme nuevo e impersonal.
Además, cada interno recibe un número tatuado en el brazo, sustituyendo su nombre y su historia por una simple cifra. Este procedimiento está diseñado para romper su voluntad, hacerlos sentir insignificantes y desechables, y separarlos por completo de su vida anterior y de su identidad.